(ARGENTINA) “Vasco no quiere jugar en el estadio del Botafogo porque es césped sintético.” Luciano Cofano explicó que Vasco da Gama busca otra sede para recibir a Boca por la Copa Sudamericana y considera que esa superficie representa una desventaja. La revancha todavía no tiene escenario definido.
“Lo ha dejado claro y prefiere hasta cambiar de ciudad porque el césped sintético lo considera una desventaja”, sostuvo Luciano Cofano. La postura deja al Nilton Santos, la cancha de Botafogo, fuera de la primera opción del club brasileño. Vasco da Gama prioriza mantener la localía en Río de Janeiro, aunque evalúa incluso trasladar el partido a otra ciudad si no consigue un escenario con césped natural.
“En seis oportunidades, Vasco da Gama solicitó al Gobierno la utilización del Maracaná. En cinco le dijeron que sí. En esta ocasión, el pedido fue enviado en tiempo y forma y hay optimismo en que puedan jugar ahí”, explicó Diego Monroig. El pedido busca que el estadio reciba el partido de local de la serie ante Boca. La expectativa del club brasileño es utilizar el Maracaná para la semifinal de la Copa Sudamericana, aunque la sede de la vuelta todavía no fue definida.
Las alternativas de Vasco para recibir a Boca
“En este momento estamos evaluando todas las posibilidades. Incluso São Januário, Maracaná y Engenhão. Nuestra prioridad es jugar en Río”, afirmó Admar Lopes, director deportivo de Vasco da Gama. El dirigente incluyó en el análisis a la cancha habitual del equipo, al Maracaná y a Engenhão. La lista muestra que el club todavía no cerró el escenario y que intenta evitar una mudanza fuera de Río de Janeiro.
“Aún no tenemos todos los datos ni las conversaciones con Conmebol en ese sentido”, explicó Admar Lopes. El director deportivo agregó: “Todavía no tomamos una decisión y no hay ningún tipo de contacto con Conmebol”. Lopes también sostuvo que, por su experiencia, la CBF puede intervenir junto con la Conmebol en la elección del escenario y anticipó novedades para los próximos días.
La Conmebol exige una capacidad mínima de 30.000 espectadores desde las semifinales, un requisito que São Januário no alcanza. Por eso, Vasco da Gama necesita una autorización especial o debe elegir otro escenario. El Nilton Santos cumple con esa exigencia y aparece como la alternativa más concreta, pero el césped sintético es el motivo por el que el club no quiere utilizarlo.
El Maracaná también tiene obstáculos de calendario: el estadio es administrado por un consorcio integrado por Flamengo y Fluminense, que continúan en la Libertadores y podrían necesitarlo en las mismas semanas. Flamengo jugará allí como local contra Estudiantes con apenas un día de diferencia respecto del partido entre Vasco y Boca, mientras que Vasco ya había recibido una negativa para enfrentar a Vitória por el estado del campo y recurrió a la Justicia sin éxito. En 2025, Conmebol permitió que Independiente del Valle disputara una semifinal de la Copa Sudamericana en el Banco Guayaquil pese a su capacidad inferior a la exigida; ese antecedente aparece como una posible vía, aunque Vasco todavía no inició una gestión formal. La ida ante Boca se jugaría en la semana del 10 y la sede de la vuelta quedaría confirmada en los próximos días.
