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Boca en la Copa

Boca toma nota: cómo llega Vasco da Gama a la semifinal de la Copa Sudamericana

El equipo brasileño llega golpeado, zona de descenso del Brasileirao, con un estadio que no cumple el requisito de Conmebol y sin Facundo Colidio por una traba con River.

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(ARGENTINA) Boca ya tiene rival en las semifinales de la Copa Sudamericana: Vasco da Gama, un equipo que llega golpeado, en zona de descenso del Brasileirao y con la obligación de jugar la vuelta fuera de su estadio. El Xeneize igualó 1-1 con San Pablo en el Morumbí, sostuvo el 1-0 de la ida en La Bombonera y se metió en la penúltima instancia del torneo.

El detalle más incómodo para los brasileños pasa por la cancha. La Conmebol exige una capacidad mínima de 30.000 personas para las semifinales y el São Januário, sede habitual del Vasco, tiene un límite de 20.419, por lo que no llega al requisito y deberá buscar otro escenario. Las primeras opciones son el Maracaná o el Nilton Santos de Botafogo, ambos en Río de Janeiro. La ida se jugará el martes 13 o miércoles 14 de octubre en La Bombonera y la revancha, una semana después, en la ciudad brasileña.

Los números del Vasco en el Brasileirao refuerzan ese clima complicado: suma 28 puntos en 26 fechas, marcha 17° entre 20 equipos en un campeonato que baja cuatro por campaña. El conjunto del portugués Pedro Emanuel acumula siete victorias, siete empates y doce derrotas, con doce jornadas por delante para pelear la permanencia. El boleto a semifinales lo consiguió como primer clasificado del torneo, tras vencer 2-0 a Independiente Santa Fe en Brasil después del empate sin goles en la ida.

Sin Colidio y con cuatro argentinos

A los problemas deportivos se suma una baja sensible: Facundo Colidio, refuerzo del Vasco, no podrá jugar contra Boca porque la dirigencia de River nunca lo dio de baja de la lista de la Copa Sudamericana. Como podía ser rival en cuartos de final y lo vendieron en el medio, el delantero quedó inscripto en la nómina y no hay forma de habilitarlo. Además de él, el plantel tiene otros tres argentinos: Claudio Spinelli, el único que ya estaba en el club; Alan Lescano, llegado desde Argentinos Juniors y con apenas 18 minutos en cancha, y Santiago Sosa, que se sumó desde Racing Club.

Boca, en cambio, llegó a esta instancia en alza. Selló la serie ante San Pablo en el Morumbí: Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol en el club, a los 67 el VAR ratificó la anulación del empate transitorio de los paulistas y Domingos Duarte puso el 1-1 de cabeza a los 89. “Perdí un compañero en esta cancha”, contó Lozano, en referencia a Juan Izquierdo, su compañero de Nacional que murió hace dos años en ese mismo estadio. La ida había terminado 1-0 con gol de Miguel Merentiel, sin Jonathan Calleri, capitán de San Pablo, que se perdió la revancha por acumulación de amonestaciones.

“Vamos a festejar, están festejando en el vestuario, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo. La liga es algo que tenemos que seguir mejorando y estar más cerca de los primeros puestos”, dijo Rodolfo Arruabarrena tras la clasificación. Con el paso a semifinales, Boca mantiene una racha de 12 partidos sin derrotas y sigue en carrera en todos los torneos que disputa, sin títulos desde hace cuatro años ni festejos internacionales desde 2008.

Si avanza, la final será el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en Barranquilla, Colombia. Antes, el Vasco da Gama tendrá doce fechas de Brasileirao para alejarse del descenso y un dilema por resolver: elegir en qué estadio de Río de Janeiro recibir al Xeneize.