(ARGENTINA) Vasco da Gama no podrá recibir a Boca en el Estadio São Januário por la semifinal de la Copa Sudamericana 2026: el equipo brasileño se quedó sin su casa para el partido de vuelta, que se jugará en la semana del 21 de octubre. La razón es una diferencia de capacidad que la Conmebol no habilita.
El ente rector exige un mínimo de 30 mil espectadores para los cruces de semifinales del certamen continental. El São Januário, la histórica cancha del conjunto carioca en Río de Janeiro, tiene una capacidad de 20.419 plazas, muy por debajo de lo requerido. Por ese motivo, la revancha ante el Xeneize deberá disputarse en otro estadio.
Hay dos canchas candidatas para albergar el duelo de vuelta: el Maracaná o el Nilton Santos, la casa de Botafogo. Ambos están ubicados en Río de Janeiro y superan con holgura la exigencia de la Conmebol. Resta que la organización confirme cuál será la sede definitiva de un partido que definirá al finalista.
Cómo llegaron a la semifinal
Vasco da Gama selló su pasaje con un 2-0 sobre Independiente Santa Fe en el propio São Januário, tras el empate sin goles de la ida, y fue el primer semifinalista del torneo. Del otro lado, Boca eliminó a São Paulo: ganó 1-0 en La Bombonera con gol de Miguel Merentiel y sostuvo esa ventaja con el 1-1 de la vuelta en el Morumbí. Como el Xeneize llegó a esta instancia cayendo desde la Copa Libertadores, el equipo brasileño definirá la llave como local.
La noche del Morumbí dejó varios momentos cargados de tensión. Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol en Boca, un zurdazo que abrió el camino de la clasificación. A los 67, el VAR ratificó la decisión del juez de línea y anuló el empate transitorio de San Pablo tras una larga revisión, y a los 89 Domingos Duarte puso el 1-1 de cabeza, a quemarropa, después de un centro de Artur. Los paulistas, además, no contaron con Jonathan Calleri, capitán y referente ofensivo del equipo de Dorival Júnior, que se perdió el partido por acumulación de amonestaciones.
Rodolfo Arruabarrena pidió mantener los pies en la tierra después de la clasificación. “Vamos a festejar, están festejando en el vestuario, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo. La liga es algo que tenemos que seguir mejorando y estar más cerca de los primeros puestos”, dijo el DT. El paso a semifinales mantiene intacta una racha de 12 partidos sin derrotas para Boca, que no gana títulos desde hace cuatro años y no celebra a nivel internacional desde 2008. En la Sudamericana, además, el club nunca quedó eliminado en cuartos de final: en 2004, ante Cerro Porteño, y en 2005, ante Internacional, avanzó y terminó campeón.
El calendario de la llave ya está delimitado: la ida se jugará en La Bombonera entre el 13 y el 14 de octubre, con horario a confirmar, y la vuelta una semana después en Brasil. La final del certamen será el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia. Antes del cruce internacional, Boca visitará a San Lorenzo en el clásico, un partido que Leandro Paredes no se quiere perder.
