(ARGENTINA) La dirigencia de Boca Juniors rechazó la propuesta de Vasco da Gama para jugar la revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana en São Januário con menos entradas para los visitantes. La sede todavía no está definida y el Xeneize exige conservar las 4.000 localidades que fija el reglamento de Conmebol.
La propuesta de Vasco da Gama contemplaba utilizar São Januário y entregarle a Boca una cantidad inferior a la establecida para esta instancia. El club brasileño estaba dispuesto a otorgar cerca de 2.500 entradas y planteó que existiera reciprocidad cuando su equipo visitara la Bombonera. La dirigencia xeneize rechazó ese esquema porque no alcanzaba el mínimo reglamentario de localidades para la parcialidad visitante.
São Januário tampoco cumple con el aforo exigido para una semifinal de la Copa Sudamericana. El estadio habitual de Vasco tiene una capacidad habilitada de 20.419 espectadores, mientras que Conmebol establece un mínimo de 30.000 para esta etapa. Por ese motivo, la opción ya presentaba una dificultad adicional antes de la discusión por las entradas.
Las opciones que analiza Vasco da Gama
El Maracaná continúa como la alternativa principal para la revancha, aunque su utilización no está asegurada. El consorcio que administra el estadio, integrado por Flamengo y Fluminense, mantiene su negativa a sumar el partido a una agenda cargada de compromisos. La situación también está relacionada con la actividad que tendrá Flamengo esa misma semana por la Copa Libertadores.
El Estadio Olímpico Nilton Santos aparece como otra posibilidad para recibir a Boca en Brasil. El escenario, conocido como Engenhão y utilizado habitualmente por Botafogo, tiene capacidad para 44.661 espectadores. Vasco da Gama todavía no oficializó ninguna de las dos alternativas y mantiene la intención de jugar en Río de Janeiro mientras continúa con las gestiones para definir la sede.
La serie de la Copa Sudamericana comenzará el martes 13 de octubre a las 21.30, cuando Boca reciba a Vasco da Gama en la Bombonera. La revancha se disputará una semana después, el martes 20 de octubre a las 21.30, en Brasil. El horario está confirmado, pero el partido de vuelta todavía no tiene estadio definido.
Juan Román Riquelme participó de la reunión de coordinación que Conmebol realizó en Luque junto con representantes de los cuatro semifinalistas. En ese encuentro, los dirigentes brasileños plantearon la posibilidad de utilizar São Januário. La falta de acuerdo por el aforo del estadio y por la cantidad de entradas para los hinchas visitantes dejó esa alternativa trabada y obligó a Vasco a continuar con la búsqueda.
El ganador de la serie avanzará a la final de la Copa Sudamericana, prevista para el 21 de noviembre en Barranquilla. Boca tiene confirmado el partido de ida en la Bombonera, mientras que Vasco da Gama debe resolver dónde jugará la revancha en Brasil y comunicar oficialmente la sede.
