(ARGENTINA) “En caso de no jugarse en el Maracaná, la opción B es el estadio Mané Garrincha de Brasilia”, dijo Luciano Cofano. Vasco da Gama definió esa ciudad como segunda opción para recibir a Boca en la semifinal de la Copa Sudamericana si no consigue el Maracaná. El estadio está a 1000 km de Río de Janeiro y a casi 3000 km de Buenos Aires, una distancia que agrega complejidad al traslado del plantel y de los hinchas xeneizes.
“Lo ha dejado claro y prefiere hasta cambiar de ciudad porque el césped sintético lo considera una desventaja”, explicó Luciano Cofano. Vasco da Gama descartó así el estadio del Botafogo para jugar como local ante Boca. La superficie de esa cancha es el motivo por el que el club brasileño analiza mudar el partido, aunque todavía no confirmó una sede.
La postura de Vasco da Gama sobre el cambio de localía y la principal opción para recibir a Boca
“En este momento estamos evaluando todas las posibilidades. Incluso São Januário, Maracaná y Engenhão. Nuestra prioridad es jugar en Río”, expresó Admar Lopes, director deportivo de Vasco da Gama. La declaración ubica al Maracaná como la alternativa preferida y al estadio Mané Garrincha como la salida prevista fuera de esa ciudad. Para Boca, una mudanza a Brasilia significaría preparar el viaje a otro escenario.
“Aún no tenemos todos los datos ni las conversaciones con Conmebol en ese sentido”, explicó Admar Lopes. Y agregó: “Todavía no tomamos una decisión y no hay ningún tipo de contacto con Conmebol”. La sede de la semifinal, por lo tanto, sigue pendiente y la elección todavía no fue formalizada ante el organismo sudamericano.
La Conmebol exige estadios con una capacidad mínima de 30.000 espectadores desde las semifinales de la Copa Sudamericana. São Januário, la cancha habitual de Vasco da Gama, no alcanza ese número; el equipo necesita una autorización especial o debe trasladar el encuentro. En 2025, Conmebol permitió que Independiente del Valle disputara una semifinal en el Banco Guayaquil pese a que su capacidad era inferior a la exigida. Vasco da Gama todavía no inició una gestión formal para obtener un permiso similar.
“En seis oportunidades, Vasco da Gama solicitó al Gobierno la utilización del Maracaná. En cinco le dijeron que sí. En esta ocasión, el pedido fue enviado en tiempo y forma y hay optimismo en que puedan jugar ahí”, contó Diego Monroig. El estadio es administrado por un consorcio integrado por Flamengo y Fluminense, que continúan en la Libertadores y podrían necesitarlo durante las mismas semanas. Flamengo jugará allí contra Estudiantes con apenas un día de diferencia respecto del partido entre Vasco da Gama y Boca. Además, Vasco ya había recibido una negativa para enfrentar a Vitória por el estado del campo y recurrió a la Justicia sin éxito.
“En caso de no jugarse en el Maracaná, la opción B es el estadio Mané Garrincha de Brasilia, a 1000 km de Rio de Janeiro y casi 3000 de Buenos Aires. Sería una mala noticia para el hincha”, contó Luciano Cofano. La ida de la semifinal de la Copa Sudamericana se jugaría en la semana del 10, mientras que la sede de la vuelta todavía no fue definida. Boca llegó a esta instancia después de eliminar a San Pablo como visitante y Vasco da Gama avanzó tras vencer a Independiente Santa Fe. La dirigencia brasileña espera que el escenario quede confirmado en los próximos días.
