(ARGENTINA) Luciano Cofano explicó en su canal de Youtube el plan Vasco da Gama para recibir a Boca en la semifinal de la Copa Sudamericana. El equipo brasileño busca sostener la localía, pero Boca quiere que la revancha se dispute en el Maracaná porque ese estadio le permitiría contar con más entradas para sus hinchas.
Sin embargo, el equipo brasileño tomó cartas en el asunto. “Vasco quiere jugar en su cancha. Tiene que armar una ingeniería alrededor de su estadio para llegar a las 30.000 localidades”, explicó la fuente citada. El plan consiste en instalar tribunas tubulares en São Januário para ampliar su capacidad y cumplir con el requisito establecido para una semifinal de la Copa Sudamericana.
“Tiene que armar tribunas tubulares como hizo Estudiantes de La Plata para los visitantes. Donde no tiene tribunas, tiene que poner dos tribunas tubulares, llegar a los 30.000 espectadores”, señaló Luciano Cofano. São Januário tiene una capacidad habilitada de 20.419 espectadores, por debajo de las 30.000 localidades que Conmebol exige para esa instancia.
La infraestructura se sumaría en los sectores del estadio que actualmente no cuentan con tribunas. El antecedente mencionado es el sistema utilizado por Estudiantes de La Plata para ubicar a los hinchas visitantes y alcanzar el número requerido para la competencia.
Vasco da Gama había propuesto jugar en su estadio con alrededor de 2.500 localidades para los hinchas visitantes e incluir un esquema de reciprocidad para cuando el equipo brasileño jugara en la Bombonera. Boca rechazó esa condición y exige las 4.000 localidades que establece el reglamento. La postura del club argentino cambió cuando conoció el cupo ofrecido para sus hinchas.
Las sedes que siguen en evaluación
Juan Román Riquelme participó de la reunión de coordinación que Conmebol realizó en Luque con representantes de los cuatro semifinalistas. En ese encuentro, los dirigentes de Vasco da Gama plantearon trasladar la revancha a São Januário. La reunión no terminó con una sede definida y las gestiones continúan abiertas.
El Maracaná continúa como la principal alternativa, aunque el consorcio que lo administra, integrado por Flamengo y Fluminense, mantiene su negativa a sumar la semifinal a una agenda cargada de compromisos. La postura está vinculada con la actividad que tendrá Flamengo esa misma semana por la Copa Libertadores.
El Estadio Olímpico Nilton Santos, conocido como Engenhão y utilizado habitualmente por Botafogo, aparece como otra opción, con capacidad para 44.661 espectadores. Ese número supera el mínimo exigido por Conmebol para una semifinal de la Copa Sudamericana.
La sede también está condicionada por la distribución de entradas para los hinchas visitantes. Si Riquelme alcanza un acuerdo de reciprocidad con Vasco da Gama, São Januário todavía podría ser elegido; de lo contrario, Boca sostiene su preferencia por el Maracaná para acceder a un cupo mayor.
La serie de semifinal comenzará el martes 13 de octubre a las 21.30 en la Bombonera. La revancha se jugará una semana después, el martes 20 a la misma hora, en Brasil, aunque la sede todavía no fue oficializada. El ganador avanzará a la final de la Copa Sudamericana, programada para el 21 de noviembre en Barranquilla.
