(ARGENTINA) Boca lleva acumulados 3.100.000 dólares en premios por su campaña en la Copa Sudamericana 2026, cifra que se completó con la clasificación a semifinales. Por meterse entre los cuatro mejores del torneo, el club embolsará 800 mil dólares, a los que sumó otros 125 mil por haber ganado el partido de ida ante San Pablo.
El desglose de lo cobrado hasta acá marca el camino: 500 mil dólares por eliminar a O’Higgins, 600 mil por dejar atrás a Recoleta y 700 mil por llegar a cuartos contra los brasileños. En la Copa Libertadores, en cambio, solo sumó premios por victorias y no por pases de ronda: quedó eliminado en fase de grupos y, tras terminar tercero en su zona, pasó a disputar la Sudamericana.
La serie ante San Pablo se abrió con un triunfo 1-0 en La Bombonera, con gol de Miguel Merentiel, y se cerró con el 1-1 en el Morumbí. Allí Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol con la camiseta de Boca, el VAR anuló a los 67 el empate transitorio tras una larga revisión y Domingos Duarte puso el 1-1 de cabeza, a quemarropa, a los 89. “Perdí un compañero en esta cancha”, contó Lozano, en referencia a Juan Izquierdo, su compañero en Nacional que murió hace dos años en ese mismo estadio. Los paulistas, además, llegaron a la revancha sin Jonathan Calleri, su capitán, suspendido por acumulación de amonestaciones. El historial también acompañó: Boca ganó 3 de las 4 series eliminatorias previas ante los paulistas y solo cayó en la Sudamericana 2007.
El cruce con Vasco da Gama y la cancha en duda
El próximo rival será Vasco da Gama, primer semifinalista del torneo: venció 2-0 a Independiente Santa Fe en Brasil después del 0-0 en la ida. El conjunto carioca definirá la serie como local, ya que Boca llegó a esta instancia cayendo desde la Libertadores, con la ida programada entre el 13 y el 14 de octubre, con horario a confirmar.
La vuelta, estimada para la semana del 21 de octubre, no se jugará en el São Januário: la Conmebol exige para las semifinales un aforo mínimo de 30 mil personas y el estadio donde el Vasco hace de local tiene poco más de 20 mil. Por eso el partido se disputaría en el Nilton Santos o en el Maracaná, ambos también en Río de Janeiro. Si Boca avanza, la final será el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en Barranquilla, Colombia.
“Vamos a festejar, están festejando en el vestuario, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo. La liga es algo que tenemos que seguir mejorando y estar más cerca de los primeros puestos”, dijo Rodolfo Arruabarrena tras la clasificación. En línea con ese mensaje, el técnico había anticipado: “Necesitamos salir campeones de algo, pero hay que ir tranquilos”. Al Morumbí, de todos modos, le guarda un recuerdo distinto: ahí conquistó la Copa Libertadores 2000 como jugador de Boca, con dos goles suyos en el 2-2 con Palmeiras en la ida de una serie que se definió por penales.
El paso a semifinales mantiene intacta una racha de 12 partidos sin derrotas de un club que no gana títulos hace cuatro años y no festeja a nivel internacional desde 2008. En esta competencia, además, nunca quedó eliminado en cuartos de final: en 2004, ante Cerro Porteño, y en 2005, ante Internacional, avanzó y terminó campeón. El cruce con el Vasco arranca el 13 o el 14 de octubre.
