(ARGENTINA) Vasco da Gama hará una presentación judicial para conseguir el Maracaná como sede del partido de vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Boca. El club carioca no puede jugar en el São Januário porque no cumple con la capacidad mínima que exige la Conmebol y, si Flamengo o Fluminense se niegan a ceder el recinto, llevará el pedido a la Justicia.
La Conmebol exige un mínimo de 30.000 espectadores para una semifinal y el estadio de Vasco cuenta con apenas 20.419 localidades. Por eso la dirigencia brasileña necesita otra cancha en Río de Janeiro para el duelo de la semana del 20 de octubre. El Maracaná y el Nilton Santos son los dos únicos estadios de la ciudad que cumplen con el requisito.
El Maracaná impone, pero tiene un obstáculo de calendario: si Flamengo clasifica a las semifinales de la Copa Libertadores, disputará su partido de vuelta esa misma semana en ese escenario. Por eso la cancha de Botafogo pica en punta como alternativa, ya que el conjunto carioca quedó eliminado de la Sudamericana en octavos de final frente a Cienciano y su estadio está libre.
La dirigencia de Vasco también estudia una tercera salida: colocar tribunas tubulares en el São Januário para alcanzar el aforo mínimo que pide el certamen. Curiosamente, el equipo de Río selló su pasaje a semis justamente en esa cancha, con un 2-0 sobre Independiente Santa Fe tras el 0-0 de la ida, que lo convirtió en el primer semifinalista del torneo.
Cómo llegaron a la semifinal
Boca llegó a esta instancia cayendo desde la Copa Libertadores, por eso el equipo brasileño definirá la llave como local. El Xeneize eliminó a São Paulo: ganó 1-0 en La Bombonera con gol de Miguel Merentiel y sostuvo la ventaja con el 1-1 de la vuelta en el Morumbí, donde Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol con la camiseta azul y oro. A los 67, el VAR ratificó la decisión del juez de línea y anuló el empate transitorio de San Pablo tras una larga revisión, y a los 89 Domingos Duarte puso el 1-1 de cabeza, a quemarropa, después de un centro de Artur. Los paulistas no contaron con Jonathan Calleri, capitán del equipo de Dorival Júnior, que se perdió el partido por acumulación de amonestaciones.
“Vamos a festejar, están festejando en el vestuario, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo. La liga es algo que tenemos que seguir mejorando y estar más cerca de los primeros puestos”, dijo Rodolfo Arruabarrena tras la clasificación. El paso a semifinales mantiene intacta una racha de 12 partidos sin derrotas del equipo, que no gana títulos desde hace cuatro años y no celebra a nivel internacional desde 2008.
Río de Janeiro no deja buenos recuerdos en el historial xeneize: allí perdió la final de la Copa Libertadores 2023 frente a Fluminense, 2 a 1 en el alargue, el 4 de noviembre, con Jorge Almirón como director técnico. En la Sudamericana, en cambio, Boca nunca quedó eliminado en cuartos de final: en 2004, ante Cerro Porteño, y en 2005, ante Internacional, avanzó y terminó campeón. La ida de la llave se jugará en La Bombonera entre el 13 y el 14 de octubre, con horario a confirmar, y la final del certamen será el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia.
