(ARGENTINA) Boca perdió 1-0 ante Vasco da Gama en La Bombonera por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana 2026. La caída cortó una racha de 13 partidos sin perder como local en cruces internacionales de eliminación directa.
Con la derrota, el saldo quedó en dos caídas en 22 partidos como local en rondas eliminatorias de la CONMEBOL. Antes de la semifinal, el equipo había perdido apenas una vez en sus 21 encuentros anteriores bajo esa condición. La secuencia quedó asentada en un repaso estadístico de Silvio Maverino en El Gráfico.
La caída previa había sido un 0-1 ante Internacional de Porto Alegre, en la vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores 2020. Boca perdió en La Bombonera el 9 de diciembre de ese año, pero avanzó a cuartos tras imponerse en la definición por penales. Las dos derrotas del registro fueron por 0-1 y ante equipos brasileños.
Los cuatro enfrentamientos oficiales anteriores entre Boca y Vasco se habían disputado en 2001: el equipo argentino ganó dos y empató dos. Los triunfos fueron por la Copa Libertadores, 1-0 como visitante y 3-0 en Buenos Aires por los cuartos de final; los empates, por la Copa Mercosur, terminaron 2-2. Así, la caída en la ida fue la primera de Boca ante Vasco en partidos oficiales. Además, el equipo llegaba al partido de la Copa Sudamericana con seis triunfos consecutivos como local en series internacionales de eliminación directa.
La sede de la revancha, todavía en discusión
La vuelta de la semifinal de la Copa Sudamericana estaba programada para el martes 20 de octubre a las 21.30, con el Maracaná como sede prevista, aunque el litigio podía trasladarla a Asunción. Una cautelar concedida el sábado ante el riesgo de superposición con un partido de básquet entre Flamengo y Botafogo en el Maracanãzinho fue anulada el martes, a las 7.11, por el juez Domingos de Almeida Neto, quien restableció la orden de ceder el estadio. El consorcio Fla-Flu, integrado por Flamengo y Fluminense, presentó otro recurso ante Luis Felipe Salomão, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Río de Janeiro; en actuaciones anteriores, el Ministerio Público había defendido el uso del Maracaná por sus condiciones de seguridad, movilidad, logística e infraestructura. São Januário no cumplía con el mínimo de 30.000 espectadores ni con las 4.000 localidades visitantes exigidas, y Vasco rechazó el Nilton Santos por su césped sintético. Manaos y Brasilia eran alternativas en Brasil, mientras que Asunción aparecía como opción fuera de Argentina.
Tras el fallo, Vasco reanudó la venta y llegó a cerca de 50.000 localidades. En una publicación, afirmó que se habían agotado las 70.000 entradas disponibles: “El Maraca es nuestro! ¡Boletos agotados para el partido de vuelta de la semifinal de la Conmebol Sudamericana en el Maracaná! ¡Vamos juntos por el Vasco!”, escribió el club. “Venía dentro del ómnibus y me enteré que el consorcio entró en la Justicia nuevamente y existe ese aviso de la Conmebol que se podría cambiar el partido de Brasil para Paraguay”, contó Pedrinho.
“Una cobardía con la institución”, dijo Pedrinho sobre el recurso, y advirtió que el equipo podía jugar “fuera de su Estado, fuera de su país”. “Nosotros sabemos que un partido no estropearía el césped. A pesar de nunca haber tenido un conflicto así directo con el presidente del Flamengo, la situación pasó a una cosa menos técnica y mucho más para ver quién tiene más fuerza para prevalecer, y eso es un prejuicio, porque yo no estoy haciendo fuerza para ganar, para decir que soy poderoso, cero. Es porque yo necesito jugar”, sostuvo Pedrinho. “Preocupa pagar por tu casa y que venga otra persona y haga una fiesta”, dijo José Boto, presidente de Flamengo. El Tribunal Superior de Justicia de Río de Janeiro debía resolver la sede en los próximos días.
