(ARGENTINA) Rodolfo Arruabarrena lleva 16 partidos invicto como entrenador de Boca Juniors y sostiene una costumbre que empieza a tomar forma de cábala: presentarse con un atuendo distinto en cada encuentro. La racha se extiende desde el empate 2-2 con Newell’s del 2 de agosto.
El hábito quedó a la vista en el triunfo por 4-0 de Boca ante Deportivo Recoleta, disputado en el Defensores del Chaco, en Paraguay. Aquella noche llovía en Asunción, pese al calor habitual de la ciudad, y Arruabarrena lució impecable, con una imagen que llamó la atención de quienes seguían el partido. Días antes ya había empezado a mostrar en sus propias redes sociales cómo se preparaba para los encuentros. La presentación permitió advertir por primera vez una costumbre que hasta entonces había pasado inadvertida.
Desde ese partido, cada vez que salió al banco de suplentes se lo vio con una combinación distinta, siempre prolija. La ropa también ganó espacio en sus publicaciones: Arruabarrena intercaló posteos después de las victorias para alentar al equipo, con la vestimenta en un lugar central. Esa actividad mostró una faceta que no se había advertido durante su etapa anterior en el club y sumó a su trabajo de entrenador una presencia más activa en las redes.
Los resultados que acompañan la cábala
Los resultados acompañaron esa rutina y alimentaron su asociación con una posible cábala. Antes de vencer a Unión, Boca había derrotado 3-2 a Racing, 2-0 a San Lorenzo y 3-1 a Central Córdoba.
El 2 de octubre, por la fecha 11 del Clausura, Boca venció 3-0 a Unión, su resultado más reciente en esa secuencia. Di Lollo hizo uno de los goles y Flores marcó los otros dos. Tras esa jornada, quedó tercero en la Zona A, con 20 puntos, detrás de Instituto, con 25 puntos, y Defensa y Justicia, con 21; Vélez también sumaba 20, aunque tenía un partido menos.
En la Copa Sudamericana, la serie contra San Pablo también quedó dentro del tramo invicto. Boca ganó 1-0 el partido de ida el 8 de septiembre y empató 1-1 la revancha, disputada el 15; el global de 2-1 le dio el pase a las semifinales. El empate permitió avanzar después de la ventaja obtenida en la ida y sumó dos partidos sin derrota a una racha que, desde agosto, cruzó el campeonato local y los torneos de eliminación directa.
La imagen actual también contrasta con la que Rodolfo Arruabarrena mostró en su primera etapa en el club. Entonces usaba una campera como abrigo o por encima de trajes más formales, pero esa prenda ya quedó retirada; en esta etapa, las camperas conviven con cambios de vestuario partido a partido. Con la llegada del calor, queda por ver cómo adaptará esa costumbre. La próxima salida será la visita a Instituto en el Kempes, el viernes 9 de octubre a las 19.30, por la fecha 12 del Clausura.
