(ARGENTINA) Durante la peregrinación a Luján del último fin de semana, el Padre Mario Ghisaura bendijo rosarios de Boca Juniors en el puesto de una agrupación de hinchas. El gesto terminó con un aliento al club y quedó registrado en un video que se viralizó.
El puesto del Movimiento La Boca es alegría estaba a la altura de La Reja. Una persona se acercó y le pidió que bendijera los rosarios; Ghisaura rezó y cerró con “¡Aguante Boca!”. Los responsables del espacio reaccionaron con emoción y le gritaron: “¡Gracias!”.
La escena también dejó en claro que el sacerdote no es hincha del club al que bendijo. “Soy de Lanús, soy Granate porque soy del barrio”, dijo Ghisaura, al explicar que su simpatía por el equipo está ligada a su pertenencia barrial.
El cura explicó por qué decidió acompañar la iniciativa de los peregrinos: “Pensé que era fundamental lo que estaban haciendo, lo que simboliza llevar un rosario con mucha memoria, con mucha historia. Hay mucha gente ahí que reza por alguien enfermo, por alguien que está muriendo o que necesita una oración, y me pareció buenísima la iniciativa”, sostuvo. La bendición fue para los rosarios de la agrupación de hinchas de Boca Juniors.
La fe y el trabajo en la parroquia
Al hablar de la relación entre la fe y la pasión, Ghisaura planteó que ambas requieren compromiso. “Vivir sin fe es ser un muerto vivo, todo cuesta el doble, es ir cuesta arriba. Cuando uno tiene fe, cree, ama y perdona. La fe no es es un súper poder, sino la representación de la vida y la peregrinación a Luján es la representación de la vida: a veces vas quebrado, sabe dios todas las historias que pasaron por ahí. Pero sin pasión, no sirve. Cuando uno pone pasión a las cosas, sea también en el fútbol o en el deporte, eso es lo fundamental. Y si no vivís la fe católica con pasión, es algo accesorio”, expresó.
Ghisaura es párroco de la Parroquia San Pedro Armengol, en Avenida Pavón 2448, donde participa de un programa por internet llamado Católicos en riesgo. Se emite los viernes a las 21.30 y propone una catequesis distinta. “Se trata de hacer desde la parroquia algo distinto, una catequesis distinta”, explicó. Al momento de la entrevista, ya habían realizado tres emisiones sobre temas como la libertad y el miedo.
El sacerdote señaló que el programa está dirigido a personas que no suelen acercarse a las parroquias. También cuestionó la forma en que la Iglesia comunica el Evangelio: “Jesús hablaba muy sencillo, pero la iglesia como comunicadora ha fallado y tenemos que repensar la manera de comunicar”. Tras la difusión del video, contó que recibió mensajes en sus cuentas y en las de la parroquia: “Me llegaron un montón de comentarios a mis cuentas personales o de la parroquia, me dicen ‘el cura bostero’”. Ghisaura mantiene, además, un vínculo cercano con la familia de Tomás Belmonte, que suele concurrir a la parroquia.

