(ARGENTINA) La dura derrota de Boca por 3 a 0 frente a Deportivo Riestra dejó secuelas dentro del plantel y también expuso las preocupaciones de Rodolfo Arruabarrena. Tras el encuentro, el entrenador realizó una fuerte autocrítica en conferencia de prensa, asumió toda la responsabilidad por el rendimiento del equipo y confirmó que ya le pidió a Juan Román Riquelme la incorporación de un nuevo centrodelantero para afrontar lo que resta de la temporada.
El Vasco explicó que la necesidad de sumar un “9” no nació después de la goleada, sino que responde a la incertidumbre que existe por la recuperación de Adam Bareiro. El delantero continúa con problemas físicos y su evolución mantiene en alerta al cuerpo técnico, que busca tener una alternativa de jerarquía para no quedar condicionado en una etapa decisiva del semestre.
Arruabarrena asumió la culpa y confirmó el pedido de un delantero
“Me reuní con el presidente y estamos viendo la posibilidad de tener otro atacante por si el parate de Adam Bareiro es más largo de lo previsto. Estamos buscando un 9″, reveló Arruabarrena, aunque aclaró que la derrota frente a Riestra no puede explicarse únicamente por la falta de un centrodelantero. Para el entrenador, el equipo falló en distintos aspectos del juego y deberá corregirlos rápidamente.
El técnico también se mostró muy preocupado por la reacción anímica del plantel. “Me preocupa que no sepamos levantarnos de esta derrota. Sería una estupidez que este golpe nos haga más daño del que debería”, expresó. Además, reconoció que Boca nunca encontró los caminos para incomodar al rival y que, pese a dominar la posesión, le faltó profundidad e intensidad para cambiar el desarrollo del partido.
Arruabarrena fue aún más contundente al analizar el funcionamiento del equipo. “En la parte defensiva nos llegaron tres veces y en ataque tampoco hicimos daño. Tuvimos la pelota, pero no tuvimos ímpetu para buscar el gol. Es un palo importante, un baño de realidad”, afirmó, dejando en claro que la actuación estuvo muy lejos de lo esperado.
Pese al duro momento, el entrenador ratificó su confianza en el plantel y aseguró que no perderá la fe en sus jugadores por un mal partido. “No voy a dejar de creer en ellos. Es un buen grupo y ahora tenemos que trabajar más que nunca para salir adelante”, sostuvo, remarcando que el compromiso del equipo será clave para revertir la situación.
Con la revancha frente a O’Higgins por la Copa Sudamericana a la vuelta de la esquina, Boca no tiene margen para quedarse lamentando la caída ante Riestra. Arruabarrena sabe que el equipo necesita reaccionar de inmediato y, mientras espera la llegada de un nuevo delantero, buscará que sus dirigidos respondan dentro de la cancha para recuperar la confianza y volver a competir al nivel que exige el club.

