(ARGENTINA) Aunque el mercado de pases recién comienza a tomar temperatura, en Boca ya hay un nombre que volvió a instalarse con fuerza. Rodolfo Arruabarrena considera que el equipo necesita reforzar la defensa para afrontar la segunda parte de la temporada y reactivó un viejo anhelo: Kevin Lomónaco. Sin embargo, la operación aparece condicionada por un obstáculo que el Consejo de Fútbol conoce de memoria: el alto costo que fijó Independiente para desprenderse de su defensor.
El interés del Xeneize por el zaguero no es nuevo. A fines de 2024, cuando Fernando Gago era el entrenador, Boca intentó avanzar por el futbolista, pero la negociación nunca prosperó porque Independiente decidió comprar su pase y asegurar su continuidad. Meses después, el escenario cambió y el nombre del defensor volvió a aparecer sobre la mesa en Ezeiza.
Según trascendió, Lomónaco vería con buenos ojos un cambio de club e incluso habría hecho saber su predisposición para vestir la camiseta de Boca. Ese gesto despertó nuevamente el interés de Arruabarrena, que considera al defensor una alternativa ideal para sumar jerarquía y competencia en la última línea.
El precio que pone Independiente
Más allá del deseo del entrenador, la negociación promete ser compleja. Independiente blindó a uno de sus futbolistas más importantes con un contrato hasta diciembre de 2028 y una cláusula de rescisión cercana a los 15 millones de dólares, una cifra que deja en claro que el Rojo no facilitará una transferencia a un rival directo.
En Boca saben que será muy difícil llegar a ese monto, aunque confían en que una eventual negociación pueda abrir otras alternativas si el futbolista manifiesta su intención de salir. De todas maneras, por el momento no hubo contactos formales entre los clubes y todo se mantiene en una etapa de evaluación.
El interés de equipos del exterior también juega un papel importante. En los últimos meses, Lomónaco fue seguido por clubes como West Ham, Crystal Palace, Sevilla, Wolfsburgo, Atlético Mineiro y Panathinaikos, lo que fortaleció la postura de Independiente a la hora de fijar un precio por su pase.
Mientras Arruabarrena insiste con sumar un marcador central de experiencia para afrontar el segundo semestre, la decisión final dependerá del Consejo de Fútbol y de Juan Román Riquelme. Boca deberá definir si realiza el esfuerzo económico por uno de los defensores más cotizados del fútbol argentino o si apunta a otras alternativas para reforzar una zona que el entrenador considera prioritaria.

