(ARGENTINA) Con la salida de Jhohan Romaña del radar, Boca reactivó la búsqueda de un marcador central y un viejo objetivo volvió a escena. Se trata de Gustavo Gómez, el experimentado defensor paraguayo que desde hace varios años aparece entre los nombres que más seducen a Juan Román Riquelme para reforzar la última línea del equipo.
A sus 33 años, Gómez es uno de los zagueros más prestigiosos del fútbol sudamericano. Nacido futbolísticamente en Libertad de Paraguay, dio el salto a Lanús en 2014, donde rápidamente se consolidó como una de las figuras del fútbol argentino gracias a su firmeza defensiva, liderazgo y juego aéreo.
El defensor que Boca quiso más de una vez
Su gran rendimiento lo llevó al Milan de Italia y, posteriormente, a Palmeiras, club en el que terminó convirtiéndose en capitán e ídolo. Con el conjunto paulista conquistó múltiples títulos, entre ellos dos Copas Libertadores, un Brasileirao, una Copa de Brasil y varios campeonatos estaduales, consolidándose como uno de los referentes del ciclo más exitoso de la historia reciente del club.
Además de su destacado presente a nivel de clubes, Gómez es una pieza fundamental de la selección paraguaya desde hace más de una década. Su experiencia internacional y su capacidad para ordenar la defensa son aspectos que Boca valora especialmente para un plantel que busca jerarquía y liderazgo.
No es la primera vez que el Xeneize intenta incorporarlo. Riquelme ya lo tuvo en carpeta cuando brillaba en Lanús y volvió a interesarse en él durante su paso por el Milan. Sin embargo, en ambas oportunidades las negociaciones no prosperaron y el paraguayo terminó continuando su carrera en otros destinos.
Ahora, tras caerse la posibilidad de incorporar a Romaña, el nombre de Gustavo Gómez vuelve a aparecer como una alternativa de peso. No obstante, su llegada no sería sencilla: tiene contrato con Palmeiras hasta diciembre de 2027 y percibe uno de los salarios más altos del plantel brasileño, factores que convierten cualquier negociación en una operación compleja.
Pese a ello, Boca mantiene el interés por un defensor que desde hace años ocupa un lugar privilegiado en la lista de deseos de Riquelme.

