(ARGENTINA) La búsqueda de un marcador central continúa siendo una prioridad para Boca después de que se frustrara la llegada de Jhohan Romaña. En ese contexto, volvió a tomar fuerza un nombre que Juan Román Riquelme sigue de cerca desde hace varios años: Gustavo Gómez. Sin embargo, el principal problema para concretar su incorporación no pasa por lo deportivo, sino por su situación contractual.
El defensor paraguayo tiene vínculo vigente con Palmeiras hasta diciembre de 2027, por lo que Boca no puede negociar directamente con el futbolista y deberá alcanzar un acuerdo con el club brasileño si decide avanzar formalmente por su fichaje. Esa condición convierte la operación en una de las más complejas del mercado.
El contrato que condiciona cualquier negociación
Además de tener un contrato de larga duración, Gustavo Gómez es uno de los referentes y capitanes de Palmeiras. Su peso dentro del plantel hace que el club paulista no tenga urgencias económicas ni deportivas para desprenderse del zaguero, lo que fortalece su posición en una eventual negociación.
A eso se suma otro factor determinante: el salario del defensor. Gómez percibe uno de los contratos más elevados del plantel brasileño y Boca debería realizar un importante esfuerzo económico para igualar sus condiciones, algo que hoy aparece como uno de los principales obstáculos para la dirigencia encabezada por Riquelme.
Pese a esas dificultades, el interés del Xeneize no es nuevo. El presidente ya intentó incorporarlo cuando brillaba en Lanús y volvió a sondearlo durante su etapa en el Milan. Ninguna de esas gestiones prosperó, pero el defensor siempre se mantuvo entre los nombres mejor valorados por el Consejo de Fútbol.
Tras descartarse la llegada de Romaña, Boca volvió a analizar distintas alternativas para reforzar la defensa y Gustavo Gómez aparece nuevamente en esa lista. No obstante, por el momento no existen negociaciones formales y cualquier avance dependerá de la predisposición de Palmeiras para negociar a uno de sus máximos referentes.
Mientras Arruabarrena espera la llegada de un central de jerarquía, Riquelme sigue evaluando opciones. La posibilidad de sumar a Gómez existe, pero su contrato hasta 2027 y el alto costo de la operación hacen que, por ahora, sea una incorporación difícil de concretar.