(ARGENTINA) El intento de Boca Juniors por repatriar a Sebastián Villa se transformó en la principal novela del mercado de pases. Mientras la dirigencia de Boca Juniors mantiene el interés firme, las diferencias económicas con Independiente Rivadavia sostienen una negociación que, por ahora, no encuentra punto de acuerdo.
Una diferencia económica que frena todo
El club xeneize presentó una propuesta cercana a los 6 millones de dólares, combinando pago al contado y cuotas. Sin embargo, la respuesta de la dirigencia mendocina fue negativa de inmediato, ya que consideran insuficiente la oferta por uno de sus futbolistas más importantes del plantel.
Desde Independiente Rivadavia mantienen una postura inamovible: exigen 7 millones de dólares al contado o 7,5 millones en condiciones financiadas, sin aceptar alternativas que incluyan jugadores o planes de pago más flexibles. Esa diferencia de valores es, hoy, el principal obstáculo de la operación.
Boca sostiene la idea, pero no se estira
En el lado de Boca, la intención de avanzar existe, pero sin romper la estructura económica fijada por la dirigencia. La postura actual es clara: no elevar la oferta inicial, al menos por el momento, a la espera de que el escenario cambie o el jugador presione aún más por su salida.
Mientras tanto, el entorno del delantero colombiano mantiene su deseo de regresar al club de La Ribera. Incluso, su predisposición a volver es un factor que alimenta la expectativa, aunque no alcanza para destrabar la negociación.
El rol del jugador y el contexto del pase
Sebastián Villa ya entrena con Independiente Rivadavia mientras aguarda una resolución. Su situación contractual es clave, pero la cláusula de rescisión fijada por el club mendocino no deja margen para negociaciones alternativas, lo que complica aún más el avance de las conversaciones.
En Boca, consideran que el atacante podría ser una pieza determinante para el equipo, por su desequilibrio y experiencia en el fútbol argentino. Sin embargo, la distancia económica mantiene el pase en punto muerto.
Un escenario abierto pero cada vez más tenso
Por ahora, las partes se mantienen firmes en sus posiciones: Boca sin superar los 6 millones de dólares e Independiente Rivadavia sin bajar de sus pretensiones. En ese contexto, la negociación sigue abierta, aunque con señales de estancamiento.
La resolución dependerá de si alguno de los dos clubes modifica su postura en los próximos días o si el jugador logra inclinar la balanza. Mientras tanto, la “novela Villa” continúa siendo uno de los focos principales del mercado de pases xeneize.

