Boca cerró definitivamente su participación en el mercado de pases. El plazo especial que la AFA le había otorgado al Xeneize para incorporar un quinto futbolista por la lesión de Tomás Aranda venció el lunes 14 de septiembre a las 20 y no hubo novedades. De esta manera, la dirigencia confirmó que no realizará otra incorporación para lo que resta de la temporada.
El nombre que estuvo más cerca de convertirse en refuerzo fue Matías Galarza. El mediocampista de Talleres había quedado apuntado como una alternativa para cubrir la baja de Aranda y la negociación avanzó durante las últimas horas del mercado. Boca consiguió llegar a un acuerdo con el jugador de 24 años, pero no pudo destrabar las diferencias económicas con la institución cordobesa.
La primera propuesta del Xeneize fue de 4 millones de dólares por el 80% de los derechos económicos. Talleres rechazó la oferta y estableció una condición de 6 millones de dólares, cifra correspondiente a la cláusula de rescisión. La T posee el 60% del pase, mientras que el 40% restante pertenece al Genk de Bélgica, por lo que la operación requería además el acuerdo entre las distintas partes involucradas.
El conflicto por Cristian Pavón terminó siendo otro de los puntos que complicaron el cierre. Talleres pretendía que dentro de la operación se contemplara una deuda cercana a los 2,5 millones de dólares que mantiene con Boca. Ese monto había sido adelantado en 2018 por una futura venta de Pavón que finalmente nunca se concretó y actualmente es motivo de una disputa judicial en la que ambas instancias fallaron a favor del Xeneize.
La alternativa que le queda a Boca
La salida de Galarza obliga a Arruabarrena a buscar soluciones dentro del plantel. La necesidad de incorporar había surgido después de la fractura de peroné que sufrió Aranda el 27 de agosto. El juvenil de 19 años deberá afrontar una extensa recuperación y Boca ya lo considera baja para el resto de 2026, con el objetivo de que pueda regresar durante la pretemporada de 2027.
Ante este escenario, el entrenador deberá recurrir a las variantes disponibles. Alan Velasco aparece como una de las opciones para ocupar posiciones ofensivas, mientras que Lautaro Bianco, futbolista de la Reserva dirigida por Mariano Herrón, también quedó bajo consideración para comenzar a trabajar con el plantel profesional.
Boca cerró así su mercado con cuatro incorporaciones: Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y Enner Valencia. Sin Galarza, el plantel afrontará el tramo decisivo de la temporada con las alternativas actuales y con la expectativa de recuperar próximamente a Rodrigo Battaglia, quien atraviesa la etapa final de su rehabilitación por una lesión en el tendón de Aquiles. El Xeneize ya está enfocado en la Copa Sudamericana y en el desafío que tendrá por delante tras su clasificación a semifinales.
