Boca ya comenzó a proyectar el próximo mercado de pases y Juan Román Riquelme volvió a poner a Lucas Torreira entre los nombres que aparecen en el radar del club. La posibilidad de que Milton Delgado sea transferido al exterior a fin de año podría generar la necesidad de incorporar un mediocampista, y el uruguayo aparece nuevamente como una alternativa de jerarquía.
El interés por Torreira no es nuevo. El volante de 30 años ya había manifestado públicamente su deseo de vestir la camiseta de Boca y jugar en la Bombonera. “Uno de mis sueños es jugar en Boca, pero ellos nunca se interesaron en mí y es entendible. Yo juego donde me quieren”, había expresado en una declaración que dejó en claro su admiración por el club.
Torreira quiere regresar a Sudamérica
Actualmente, Torreira atraviesa un buen momento en Galatasaray, donde se consolidó como uno de los futbolistas importantes del plantel. Desde su llegada al fútbol turco disputó 180 partidos oficiales, convirtió 12 goles y aportó 18 asistencias. Además, consiguió tres títulos, números que explican por qué continúa siendo considerado un jugador de jerarquía.
Su situación personal también podría ser determinante para el futuro. El mediocampista uruguayo tendría la intención de regresar al fútbol sudamericano a partir de enero por motivos familiares. Ese escenario abrió nuevamente la posibilidad de que Boca intente avanzar por su contratación, aunque no sería el único interesado en contar con sus servicios.
Atlético Mineiro de Brasil también habría mostrado interés en Torreira y buscaría convencerlo para que continúe su carrera en ese país. De esta manera, Boca podría encontrarse con competencia directa si finalmente decide realizar una propuesta por el futbolista durante el próximo mercado.
La operación, además, tendría algunas dificultades económicas. Torreira mantiene contrato con Galatasaray hasta mediados de 2028 y su valor de mercado está estimado en alrededor de 10 millones de euros. Boca debería negociar con el club turco para encontrar una fórmula que permita concretar su regreso a Sudamérica.
A esa situación se suma un aspecto reglamentario que la dirigencia deberá resolver. Boca tiene actualmente ocupadas las seis plazas disponibles para futbolistas extranjeros, por lo que una eventual incorporación de Torreira obligaría a liberar uno de esos cupos. El problema ya quedó expuesto durante el partido frente a Vélez por la Copa Argentina.

