(ARGENTINA) Boca visita a San Lorenzo este domingo 20 de septiembre en el Nuevo Gasómetro, por la Torneo Clausura, con un dato que la expectativa previa no puede esquivar: el Ciclón es el único de los grandes que domina el historial ante el Xeneize. Se enfrentaron en 213 oportunidades contabilizando el amateurismo y el profesionalismo, y la ventaja es azulgrana.
Los números del clásico marcan 83 victorias de San Lorenzo, 77 triunfos de Boca y 53 empates. Esa diferencia de 6 partidos a favor del conjunto de Boedo es, además, un caso único: ningún otro de los denominados grandes le ganó más veces que los de La Ribera en este rubro.
El desglose por competencia muestra dónde se sostiene esa ventaja. Por torneos locales jugaron 193 partidos, con 76 victorias de San Lorenzo, 66 de Boca y 50 empates. Por copas nacionales fueron 6 encuentros, con 3 triunfos azulgranas, 2 xeneizes y 1 igualdad, mientras que por competencias internacionales se cruzaron en 4 cotejos, con 3 victorias para San Lorenzo y 1 para Boca.
El historial, sin embargo, tiene un rincón donde Boca manda: el amateurismo. Allí jugaron 11 duelos, con 8 victorias xeneizes, 1 azulgrana y 2 igualdades. Entre los datos curiosos de la serie también figura el clásico del Apertura 1990, que se suspendió en el entretiempo y se le registró como partido perdido para ambos.
Los últimos antecedentes son recientes, aunque la serie estuvo frenada un tiempo. El cruce más cercano fue el 11 de marzo, cuando empataron 1-1 en la Bombonera por la décima fecha del Torneo Apertura: Santiago Ascacibar y Gregorio Rodríguez fueron los goleadores en una noche en la que el Xeneize se fue silbado. Antes de eso, el último enfrentamiento había sido el 18 de agosto de 2024, por la fecha 11 de la Liga Profesional, con triunfo de Boca 3-2 en La Bombonera. En 2025 no volvieron a verse por la disposición del nuevo formato de torneos del fútbol argentino: no compartieron zona y tampoco se cruzaron en playoffs.
El clásico que abre una seguidilla de 43 días
El partido del domingo es el primer escalón de un calendario exigente para Boca: 9 partidos en 43 días, con cuatro clásicos incluidos. Después de San Lorenzo llegará Racing, por los cuartos de final de la Copa Argentina, el domingo 27 de septiembre en el Gigante de Arroyito; luego Independiente, de visita en el fin de semana del 25 de octubre con fecha a confirmar, y el ciclo cerrará con el Superclásico contra River, programado para el domingo 1° de noviembre en La Bombonera.
El equipo llega al clásico con una racha de 12 partidos sin derrotas, extendida tras igualar 1-1 con São Paulo en el Morumbí y clasificar a las semifinales de la Copa Sudamericana, donde espera Vasco da Gama: la ida, entre el 13 y el 14 de octubre en La Bombonera, y la vuelta una semana después en el São Januário de Río de Janeiro. En esa competencia, Boca nunca quedó eliminado en cuartos de final: en 2004, ante Cerro Porteño, y en 2005, ante Internacional, avanzó y terminó campeón. El clásico con San Lorenzo, además, es un partido que Leandro Paredes no se quiere perder, y el calendario puede llevar al Xeneize, de acá al 21 de noviembre, hasta la final de la Sudamericana en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en Barranquilla.
