(ARGENTINA) La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil le dio la razón a Boca en el reclamo contra Talleres por Cristian Pavón y ordenó a los cordobeses pagarle 2.500.000 de dólares más intereses. El fallo salió justo mientras ambos clubes negociaban el pase de Matías Galarza, y esa deuda vieja terminó incrustada en una operación que finalmente se cayó: el volante seguirá en Talleres.
La negociación por Galarza, un viejo anhelo xeneize, se había activado a partir del cupo extra que habilitó la lesión de Tomás Aranda, con un permiso de la AFA que vencía el lunes 14 de septiembre a las 20. El interés surgió después de la venta de Kevin Zenón al Atlas de México y a pedido de Rodolfo Arruabarrena, que buscaba una variante para el mediocampo. Boca ofreció 4 millones de dólares por el 60% del pase —Genk, de Bélgica, es dueño del 40% restante—, pero desde Talleres pedían cerca de seis millones y la oferta les pareció insuficiente.
El fallo de la Cámara apareció como una herramienta para achicar esa brecha, y por eso Riquelme y su equipo vieron la oportunidad de incorporar los 2,5 millones adeudados a la operación. Según el expediente judicial, la demandada deberá abonar la suma de 2.500.000 de dólares, su equivalente en pesos según la cotización del dólar del Banco Nación vigente el día anterior al pago, con más sus intereses.
El reclamo que viene de 2018
El origen de la deuda se remonta a 2018, cuando Boca le adelantó a Talleres 2.500.000 de dólares en concepto de una plusvalía por una futura venta de Pavón, dentro de una operación tasada en 39.500.000 de dólares. La transferencia nunca se concretó: el delantero terminó yéndose libre en junio de 2022 y el dinero quedó en Córdoba. En noviembre de 2020, con Jorge Ameal como presidente, la dirigencia de Boca inició la demanda en la Justicia para recuperar ese dinero.
La primera instancia había ordenado una cifra muy inferior: la restitución de U$S 500.000 y $69.750.000. La Cámara modificó esa resolución y le dio la razón al Xeneize en todo lo reclamado, sin más instancias de apelación: sólo falta que se concrete el pago. En la mesa de negociación, sin embargo, el reclamo se volvió un escollo: Andrés Fassi, presidente de Talleres, exigió pagarlo en pesos y al valor del dólar de ese momento, casi ocho años después del adelanto, y esa postura llevó a Boca a bajarse de la operación por completo.
Galarza, de 24 años, había llegado incluso a acordar su contrato con Boca, pero ese entendimiento individual no alcanzó para destrabar el pase. Surgido de las inferiores de Argentinos Juniors, tiene contrato con Talleres hasta diciembre de 2028 y, según Transfermarkt, una cotización de 5,5 millones. No era la primera vez que sonaba para el Xeneize: estuvo cerca de llegar a mediados de 2024, terminó en Talleres a cambio de 3,6 millones de euros e Independiente también consultó por él sin éxito. Horas antes del cierre, Omar De Felippe, entrenador de Talleres, explicó: “Estamos al tanto de lo de Matías Galarza y Boca. Nosotros queremos que se quede. Pero si la dirigencia y él deciden irse, listo. Es su futuro también”.
El periodista Martín Arévalo señaló que queda una salida administrativa: “Boca tenía tiempo hasta ayer para presentar al refuerzo por la lesión de Aranda. La verdad es que AFA en estos casos es contemplativa y cuando hay dos clubes que están negociando, podría dar un plazo. Boca podría solicitarlo, todavía no lo hizo”. Con el libro de pases cerrado, el plantel afrontará los últimos tres meses del año con 29 futbolistas para la Copa Sudamericana, el Torneo Clausura y la Copa Argentina, y el pedido de plazo ante la AFA es la única vía que queda abierta para sumar un refuerzo por la baja de Aranda.
