(ARGENTINA) “Tengo serias dudas sobre este fuera de juego, que, para mí, no existe”. El pedido de revisión le salió raro a Dorival Júnior y el técnico de San Pablo descargó toda su bronca en conferencia de prensa tras la eliminación ante Boca por los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El Tricolor igualó 1-1 en el Morumbí, no pudo revertir el 1-0 de la ida en la Bombonera y quedó afuera del torneo continental.
El foco de la queja del entrenador brasileño fue el gol anulado a Ryan Francisco. El delantero marcaba el 2-1 para San Pablo ante Boca en el global, pero el VAR revisó la jugada y el árbitro Gustavo Tejera convalidó la posición adelantada, muy ajustada. “El problema es que mostramos la jugada y cómo marcó el fuera de juego. Tengo todas las dudas del mundo sobre este impedimento, que para mí no existe”, sostuvo Dorival en la conferencia.
El enojo del DT no se limitó a la rueda de prensa. Durante el partido reclamó con vehemencia las decisiones arbitrales y el juez lo amonestó con tarjeta amarilla. Al finalizar el encuentro, la tensión se trasladó a los vestuarios: se escucharon gritos e insultos hacia la terna arbitral, incluidas duras descalificaciones del experimentado Rafinha contra el juez principal.
La autocrítica que se mezcló con la bronca
Más allá de su reclamo contra el arbitraje, Dorival no esquivó la responsabilidad por el rendimiento del equipo. El entrenador admitió que el planteo inicial fue fallido y calificó el primer tiempo como “irreconocible”. “No tuvimos nada en cuanto a creación, pases ni posesión. Parecía que no estábamos en partido, pareciamos desconectados”, reflexionó el DT paulista.
Dorival también explicó qué le trasladó a sus jugadores durante el partido y reconoció que el nerviosismo pesó en el resultado. “Yo intenté remarcar que lo que teníamos que errar ya lo habíamos errado, que teníamos que tener un poco más de tranquilidad, poner la pelota en el piso”, contó. Y agregó sobre el arranque del compromiso: “No fue lo que vimos, un primer tiempo muy complicado, un nerviosismo excesivo, comprometiendo nuestro rendimiento”.
El técnico, además, se despegó del contexto interno del club. Rechazó que los salarios atrasados de la institución influyeran en la eliminación, puso el eje en la responsabilidad profesional del plantel y agradeció el constante respaldo del público en las tribunas durante toda la campaña.
La noche dejó otra escena de tensión: Leandro Paredes festejó la clasificación con euforia frente al banco brasileño y varios jugadores de San Pablo intentaron agredirlo, en un cierre caliente del compromiso. Con el empate, Boca selló su paso a las semifinales de la Copa Sudamericana, donde enfrentará a Vasco da Gama, mientras el Tricolor se quedó afuera y entró en un clima de absoluta tensión.
