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Boca en la Copa

Cingolani explicó por qué Riquelme debe estar feliz tras la clasificación de Boca

El elogio a la meritocracia y el dato histórico que avala al Vasco antes de la semifinal

Rodolfo Arruabarrena
Rodolfo Arruabarrena

(ARGENTINA) “El Vasco conoce como nadie el Mundo Boca y es el mejor técnico de la era Riquelme, lo mejor que le ha pasado en estos años, sin dudas”. La frase es de Rodolfo Cingolani, que en una columna publicada este miércoles celebró el presente de Rodolfo Arruabarrena en Boca, clasificado a las semifinales de la Copa Sudamericana tras empatar 1-1 con San Pablo en el Morumbí, con el 1-0 de la ida en La Bombonera gracias al gol de Miguel Merentiel.

Rodolfo Arruabarrena habló después del partido y puso el foco en el rendimiento del equipo. “Quiero felicitar a los jugadores, hemos hecho un partido muy serio. En el primer tiempo dominamos en todos los aspectos y en el segundo San Pablo lo fue a buscar y nos llegó un poquito más”, dijo en conferencia de prensa. Sobre el planteo táctico, explicó: “Siempre buscamos la presión alta, tratar de recuperar en campo rival y encontrar los espacios. Creo que lo hicimos bien”.

El desarrollo del partido le dio razón al técnico hasta el final. Leandro Lozano adelantó a Boca a los 60 minutos con un zurdazo, en su primer gol con la camiseta xeneize, que se lo dedicó a Juan Izquierdo, su compañero en Nacional que murió hace dos años en ese mismo estadio. El VAR anuló el empate de San Pablo a los 67 y Domingos Duarte igualó de cabeza a los 89, tras un centro de Artur desde una falta.

El análisis del periodista

Cingolani respaldó su elogio con números. Según el periodista, el equipo de Arruabarrena lleva un invicto de 13 partidos, con dos derrotas previas: contra O’Higgins, al que después eliminó en los penales, y Riestra. Reconoció que hay siete empates, tal vez más de la cuenta, pero remarció el valor de las series: “el 1-0 de la ida terminó siendo sumamente importante”.

En su columna, el periodista comparó a Rodolfo Arruabarrena con su primera etapa como DT de Boca, bajo la presidencia de Angelici, y lo describió como “más serio, más calmo, seguro, observando todo, sereno también”. Destacó además sus decisiones: elevó el nivel de varios jugadores, les dio confianza a los jóvenes y no se fija en la cotización de los futbolistas. “Juega el que está mejor. En el Boca de Arruabarrena funciona la meritocracia”, sostuvo. Todo esto lo logró con limitaciones en el mediocampo, con Paredes tocado y Delgado volviendo de una lesión.

La noche del Morumbí tuvo condimentos previos. San Pablo afrontó la revancha sin Jonathan Calleri, su capitán, suspendido por la amarilla que vio en La Bombonera durante una discusión con Tomás Belmonte. Antes del partido, el micro de la delegación de Boca fue apedreado por hinchas locales al ingreso al estadio, aunque ningún miembro del plantel resultó afectado. Boca llegaba además con diez partidos sin victorias en suelo brasileño y con cerca de 2.000 hinchas en las tribunas. Para el Vasco, la cancha tiene historia propia: como jugador integró el equipo de Carlos Bianchi que conquistó la Copa Libertadores 2000 ante Palmeiras en ese estadio, y en 1995 había jugado allí la Supercopa desde el lado brasileño, como futbolista de San Pablo.

El rival de semifinales ya está definido: será Vasco da Gama, que venció 2-0 a Independiente Santa Fe y fue el primer clasificado del torneo. Boca definirá la serie primero de local y después en Río de Janeiro, y no podrá cruzarse con Valentín Colidio, que no jugará esa llave para el conjunto brasileño. “Ganarle a un brasileño, dejarlo en el camino, cotiza”, cerró Cingolani, que recuerda un dato: Boca nunca quedó eliminado en cuartos de final de la Copa Sudamericana y, en sus dos cruces previos en esa instancia (2004 y 2005), terminó campeón.