(ARGENTINA) Boca Juniors tiene definido uno de sus grandes objetivos para el mercado de pases: incorporar a Giorgian De Arrascaeta. El mediocampista uruguayo reúne todas las condiciones que busca Juan Román Riquelme para potenciar el equipo y convertirse en el futbolista capaz de marcar diferencias en los momentos decisivos. Sin embargo, pese al interés concreto, todavía existen varios obstáculos que separan al jugador de la camiseta azul y oro.
La negociación con Flamengo, el principal desafío
El primer paso para que De Arrascaeta llegue a Boca es alcanzar un acuerdo con Flamengo. El club brasileño considera al uruguayo una pieza importante dentro de su estructura futbolística y no tiene intenciones de desprenderse fácilmente de una de sus máximas figuras.
Además, el mediocampista mantiene contrato vigente y posee una cotización elevada para el mercado sudamericano. Esto obliga a Boca a evaluar cuidadosamente la ingeniería económica de una operación que demandaría una inversión importante tanto en transferencia como en salario.
Desde el Consejo de Fútbol entienden que la negociación no será sencilla, pero consideran que se trata de un jugador capaz de elevar significativamente el nivel del equipo y por eso están dispuestos a explorar alternativas para acercar posiciones.
El aspecto económico, la otra gran barrera
Más allá de convencer a Flamengo, Boca también deberá acordar las condiciones contractuales con el futbolista. De Arrascaeta percibe uno de los salarios más altos del fútbol brasileño y cualquier oferta deberá estar a la altura de su jerarquía y trayectoria.
En La Ribera saben que el uruguayo representa un verdadero salto de calidad. Por eso, la posible salida de algunos futbolistas y la liberación de contratos importantes aparecen como factores clave para generar margen dentro de la estructura salarial del plantel.
La reciente desvinculación de Edinson Cavani y la intención de reorganizar el plantel podrían facilitar parte de ese proceso. Sin embargo, todavía resta que Boca defina cuánto está dispuesto a invertir para concretar una de las operaciones más ambiciosas de los últimos mercados.
Por el momento, De Arrascaeta sigue siendo un deseo fuerte de Riquelme. Para que la transferencia se convierta en realidad, Boca deberá superar dos desafíos fundamentales: convencer a Flamengo de negociar y alcanzar un acuerdo económico que satisfaga a una de las grandes figuras del fútbol sudamericano. Allí está la clave de una operación que ilusiona a los hinchas y que podría convertirse en el gran golpe del mercado.

