(ARGENTINA) “Vasco quiere jugar en su cancha.” La frase de Luciano Cofano expuso el plan de Vasco da Gama para recibir a Boca por la revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana: adaptar São Januário con tribunas tubulares y llevarlo hasta las 30.000 localidades. La sede todavía no fue oficializada y la propuesta del club brasileño fue rechazada por el equipo argentino.
“Vasco quiere jugar en su cancha. Tiene que armar una ingeniería alrededor de su estadio para llegar a las 30.000 localidades. Tiene que armar tribunas tubulares como hizo Estudiantes de La Plata para los visitantes. Donde no tiene tribunas, tiene que poner dos tribunas tubulares, llegar a los 30.000 espectadores”, explicó Luciano Cofano. El planteo describe una adaptación del estadio con dos estructuras en los sectores donde no hay tribunas. El objetivo sería cumplir el aforo mínimo exigido para una semifinal.
La propuesta de Vasco da Gama fue llevar la revancha a São Januário con un cupo menor para los visitantes. La oferta rondaba las 2.500 localidades para los hinchas de Boca e incluía un esquema de reciprocidad para cuando el club brasileño jugara en La Bombonera. Boca no puso reparos iniciales al escenario, pero cambió su posición cuando conoció la cantidad ofrecida.
Boca exige las 4.000 localidades que el reglamento establece para el visitante y por eso no aceptó cerrar el acuerdo. El rechazo dejó sin acuerdo la sede del partido de vuelta, que debe jugarse en Brasil. São Januário tiene una capacidad habilitada de 20.419 espectadores, por debajo del mínimo de 30.000 que Conmebol exige para esta semifinal de la Copa Sudamericana.
Juan Román Riquelme participó de la reunión de coordinación que Conmebol realizó en Luque con representantes de los cuatro semifinalistas. En ese encuentro, los dirigentes de Vasco da Gama plantearon trasladar allí la revancha. La discusión por el estadio quedó vinculada tanto con el aforo como con la cantidad de entradas destinada a los hinchas de Boca.
Las alternativas para la revancha
“Vasco el Maracaná te lo llena”, afirmó Claudio Spinelli al referirse al respaldo que tiene Vasco da Gama en Brasil. El Maracaná sigue siendo la principal alternativa para la revancha, pero el consorcio que lo administra, integrado por Flamengo y Fluminense, mantiene su negativa a sumar el partido a una agenda cargada de compromisos. La postura también está vinculada con la actividad que tendrá Flamengo esa misma semana por la Copa Libertadores.
El Estadio Olímpico Nilton Santos, conocido como Engenhão y utilizado habitualmente por Botafogo, aparece como otra opción para la revancha. Su capacidad de 44.661 espectadores supera el mínimo exigido para una semifinal, aunque ninguna de las alternativas fue oficializada y Vasco da Gama continúa con las gestiones para definir dónde jugará. La serie comenzará el martes 13 de octubre a las 21.30 en La Bombonera y continuará el martes 20 a la misma hora en Brasil; el ganador avanzará a la final de la Copa Sudamericana, prevista para el 21 de noviembre en Barranquilla.
