(ARGENTINA) Boca ya tiene calendario para las semifinales de la Copa Sudamericana: recibirá a Vasco da Gama el martes 13 de octubre en La Bombonera, por el partido de ida. La revancha se jugará una semana después, el martes 20 de octubre en Brasil, aunque la sede de esa vuelta todavía no está confirmada.
El primer escollo lo pone el estadio del conjunto brasileño. El São Januário tiene 20.419 localidades y la Conmebol exige un aforo mínimo de 30.000 espectadores para una semifinal, de modo que Vasco debe buscar otra cancha para recibir al Xeneize. La dirigencia pedirá que el partido se juegue en el Maracaná, el estadio que albergó las definiciones de los Mundiales de 1950 y 2014. Si Flamengo o Fluminense se niegan a ceder el recinto, el club podría hacer una presentación judicial para asegurarlo.
El Maracaná, sin embargo, tiene un problema de calendario. El periodista Diego Monroig señaló que Flamengo disputaría esa misma semana las semifinales de la Copa Libertadores y que el recinto no va a albergar dos partidos seguidos. En ese escenario aparece el Nilton Santos, la cancha de Botafogo, que quedó eliminado de la Sudamericana en octavos de final frente a Cienciano y por eso no supone un obstáculo. Boca ya jugó ahí en 2012, contra Fluminense. La otra salida que manejan en Vasco pasa por su propia casa: instalar tribunas tubulares en el São Januário para alcanzar el aforo que exige el certamen.
Boca llegó a esta instancia tras eliminar a San Pablo en cuartos de final: empató 1-1 en el Morumbí y sostuvo la ventaja que había conseguido en La Bombonera. La eliminación dejó un reclamo del lado brasileño: la institución se quejó públicamente del arbitraje en un comunicado. “Nos perjudicaron”, indicó San Pablo en su texto posterior a la eliminación.
Del otro lado, Vasco da Gama clasificó a semifinales después de superar a Independiente Santa Fe. La otra llave la disputarán Atlético Mineiro y Montevideo City Torque, con la ida el miércoles 14 de octubre en Brasil y la vuelta el miércoles 21 de octubre en Uruguay. El equipo brasileño avanzó tras dejar en el camino a Santos, mientras que el conjunto uruguayo hizo historia al alcanzar por primera vez esta instancia de una competencia internacional.
La final en Barranquilla y los premios en juego
El cuadro quedó completo con la definición de la sede de la final: se jugará el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, Colombia. Boca acumuló 3.100.000 dólares en premios por su recorrido en la edición 2026, de los cuales 800.000 corresponden a la clasificación a semifinales. Si avanza, el finalista se lleva 2.500.000 dólares y el campeón 10.000.000, a los que se sumarían hasta 375.000 más por los tres partidos que le quedan. Un título internacional, además, terminaría con una sequía de 18 años sin festejos de ese tipo.
El camino de Boca en el torneo empezó de manera forzada: jugó la fase de grupos de la Copa Libertadores, quedó eliminado al terminar tercero en su zona y de ahí derivó a la Sudamericana. Río de Janeiro, además, no le trae buenos recuerdos: allí perdió la final de la Copa Libertadores 2023 frente a Fluminense, el 4 de noviembre, cuando el conjunto dirigido por Jorge Almirón cayó 2 a 1 en el alargue y no pudo alzar la séptima. El 13 de octubre, en La Bombonera, arrancará la primera parada de ese tramo decisivo, con el objetivo de sacar ventaja antes del viaje a Brasil, donde el 20 de octubre se definirá al finalista de la llave.

