(ARGENTINA) Boca continúa buscando un centrodelantero para reforzar el plantel y, a pocas horas del cierre del mercado de pases, David Romero sigue siendo uno de los principales objetivos de la dirigencia. Sin embargo, la negociación con Tigre está trabada y el Xeneize debería acercarse a una operación cercana a los 12 millones de dólares para quedarse con el atacante.
El periodista Augusto César explicó que Boca no logra avanzar de manera definitiva por Romero debido a las diferencias económicas. “El mercado cierra el viernes, si Boca no logra cerrarlo se complica porque los clubes no venden”, señaló en ESPN, al tiempo que aclaró que todavía podría existir un nuevo capítulo en las conversaciones.
La cifra es el principal obstáculo. Según detalló César, la operación podría incluir dinero, el pase de Jabes Saralegui, una deuda que Tigre mantiene con Boca y el préstamo de algunos futbolistas. Con todos esos conceptos, el valor total del acuerdo se acercaría a los 12 millones de dólares.
Romero tiene competencia y Boca corre contra el tiempo
Tigre, además, analiza otras propuestas por el delantero. Una oferta proveniente de Arabia Saudita alcanzaría los 12 millones de dólares, mientras que también existen intereses desde Europa. Venezia habría acercado una propuesta cercana a los 8 millones y otros clubes del continente siguen de cerca al atacante.
Boca, de todas maneras, todavía conserva una alternativa para extender su margen de maniobra. César explicó que el club podría incorporar después del cierre del mercado si consigue ceder un futbolista al exterior y libera así un cupo para realizar una nueva operación.
El nombre de Romero es el que más interesa, aunque el Xeneize también analiza otras opciones ante la dificultad de cerrar el acuerdo. Lucas Passerini aparece entre las alternativas, mientras que Luciano Gondou también fue mencionado durante las últimas semanas como una posibilidad para reforzar el ataque.
Según la información de César, una eventual intervención de Juan Román Riquelme podría ser determinante para intentar destrabar las conversaciones con Tigre. Del otro lado, Sergio Massa tiene una relación cercana con el presidente de Boca y con el club de Victoria. En ese escenario, las próximas horas serán decisivas para saber si el Xeneize consigue al 9 que pidió Rodolfo Arruabarrena o debe recurrir a otra alternativa antes del cierre del mercado.

