(ARGENTINA) La negociación por el regreso de un delantero colombiano al fútbol argentino entró en una zona de alta tensión. Boca y la dirigencia de Independiente Rivadavia no logran acercar posiciones y el pase de Sebastián Villa pende de un hilo.
La comisión directiva encabezada por Juan Román Riquelme rechazó pagar más de 7 millones de dólares, mientras que el presidente de la institución mendocina, Daniel Vila, exige la cláusula de rescisión o una cifra cercana a los 9 millones.
Villa, de perfil ofensivo y con pasado en el Xeneize, es un viejo anhelo del Consejo de Fútbol para reforzar un ataque diezmado por las lesiones de Merentiel y Cavani. El colombiano ya comunicó su deseo de volver a ponerse la azul y oro.
Sin embargo, la negociación se fue enrareciendo con el correr de los días. Puertas adentro de Brandsen 805 consideran que Independiente Rivadavia cambió constantemente las condiciones y que un ruido mediático terminó de enfriar una operación que al principio parecía más sencilla.
A esa tensión se sumó el rechazo a una segunda oferta. Según reportó TyC Sports, Boca había elevado una propuesta cercana a los 6 millones de dólares, con gran parte del monto a pagar en una sola cuota, pero la misma no convenció a Vila.
En medio de la pulseada, Sebastián Villa movió fichas por su cuenta. El delantero le manifestó a la dirigencia y al cuerpo técnico de la Lepra mendocina que no quiere seguir en el club y que su única prioridad es jugar otra vez en La Ribera.
Con el libro de pases abierto y la presión de los hinchas en aumento, el Consejo de Fútbol deberá resolver si estira los números o se baja de la negociación. Hasta el momento, el pase está en punto muerto.

