(ARGENTINA) La situación de Exequiel Zeballos atraviesa un momento de máxima tensión en Boca. El delantero, una de las grandes promesas surgidas de las inferiores del club, quedó relegado en el inicio del ciclo de Rodolfo Arruabarrena mientras continúa sin resolverse su renovación contractual. La falta de acuerdo entre las partes abrió un escenario de incertidumbre sobre su futuro inmediato.
La primera señal llegó con una decisión que no pasó inadvertida: Zeballos no participó del primer ensayo formal de fútbol organizado por el nuevo cuerpo técnico. Según trascendió, la medida fue consensuada entre el entrenador y la dirigencia, con el objetivo de mantenerlo al margen de los trabajos principales hasta que su situación contractual tenga una definición.
El panorama se profundizó durante el amistoso frente a Defensa y Justicia. El atacante no apareció entre los convocados y quedó nuevamente afuera de la consideración del cuerpo técnico. En Boca entienden que, mientras no exista una respuesta concreta a la propuesta de renovación presentada por el club, la postura seguirá siendo la misma.
La renovación que no avanza y una salida que toma fuerza
Desde la dirigencia aseguran que ya realizaron una oferta para extender el vínculo del futbolista, pero que todavía no recibieron una aceptación definitiva. Ese silencio generó malestar puertas adentro y transformó la negociación en uno de los temas más incómodos del mercado de pases xeneize.
El entorno de Zeballos, por su parte, mantiene la expectativa de que pueda aparecer una propuesta del exterior. El representante del jugador había adelantado que existía interés de otros mercados, aunque hasta el momento no llegó una oferta formal que permita destrabar la situación.
Mientras tanto, el delantero tuvo una pequeña señal positiva este lunes al participar de una práctica de fútbol reducido junto al resto del plantel. Si bien no significa un cambio definitivo en el escenario, al menos representó un acercamiento después de varios días de distancia con el grupo principal.
En Boca saben que el tiempo empieza a jugar un papel importante. El contrato de Zeballos continúa vigente, pero la falta de acuerdo genera desgaste y obliga a todas las partes a tomar una decisión. La dirigencia espera una respuesta concreta, mientras el cuerpo técnico aguarda una definición para saber si podrá contar con el jugador o deberá pensar en alternativas.
