(ARGENTINA) Alan Velasco viajará a Brasil con Boca para la revancha ante Vasco da Gama, prevista para el martes 20 de octubre. El viaje lo mantiene en carrera para jugar, aunque su presencia en la cancha todavía no está asegurada.
“Una buena noticia es que Velasco evoluciona favorablemente y eso lo pone en el viaje a Brasil“, indicó Martín Arévalo en ESPN. La posibilidad de jugar dependerá de cómo responda el volante en la etapa final de la recuperación.
Velasco sufrió un desgarro en el aductor izquierdo el 2 de octubre, cuando salió lesionado durante la goleada ante Unión. El plazo inicial estimado para recuperarse era de al menos tres semanas. La necesidad de revertir la derrota en la ida alimentó la expectativa de que pudiera acortar los tiempos y llegar antes de lo previsto.
Antes de lesionarse, había ganado terreno como reemplazante natural de Tomás Aranda y venía siendo titular. El desgarro lo dejó afuera del partido ante Instituto y de la ida frente a Vasco. Tampoco estará el viernes contra Talleres, por lo que la revancha será su próxima oportunidad de quedar a disposición del equipo.
Alan Velasco todavía no se había sumado a los entrenamientos con el resto del grupo, aunque su evolución era buena. En Boca mantenían la expectativa de que llegara en condiciones al compromiso copero, pero su disponibilidad dependía de la respuesta en los últimos días de recuperación. Leandro Paredes también intentará acortar los plazos para estar en la revancha: llegaría al partido con 19 días desde su lesión. El caso de Velasco no sería tan extremo como el del capitán.
La sede de la revancha quedó confirmada
El Tribunal Superior de Justicia de Brasil rechazó el último recurso de Flamengo y Fluminense, integrantes del consorcio que administra el Maracaná, y confirmó al estadio como escenario del partido. La apelación llegó después de que la Justicia de Río de Janeiro fallara a favor de Vasco. Flamengo y Fluminense se habían negado a ceder el estadio para preservar el césped. El consorcio pidió suspender esa decisión con el argumento de que habilitar el estadio para Vasco podía sentar un precedente y abrir la puerta a que otros clubes lo usaran en cualquier circunstancia.
La disputa por la sede se prolongó desde que Vasco superó a Independiente Santa Fe en cuartos de final, y la definición formal ya debía haberse tomado cinco días antes. São Januário quedó descartado porque no alcanza el requisito de 30.000 espectadores: tiene un aforo de poco más de 20.000. Durante la incertidumbre, la Conmebol contempló trasladar el partido a Asunción, Paraguay, la principal alternativa fuera de Brasil; Manaos, en otro estado brasileño, también fue considerada. Tras perder 1-0 en la ida, Boca buscará remontar la serie en el Maracaná el martes 20 de octubre.
