(ARGENTINA) Leandro Paredes volvió a hacer trabajos de campo cinco días después del desgarro de grado 2 en el isquiotibial derecho y respondió bien a las primeras exigencias físicas. El capitán de Boca quiere estar en la revancha ante Vasco da Gama, prevista para el próximo martes en Brasil, aunque su participación todavía no está confirmada. La previsión inicial era que regresara recién para el Superclásico del 1° de noviembre.
El desgarro se produjo el viernes pasado durante el empate 2-2 ante Instituto, en Córdoba. El Intransigente señaló que una lesión muscular de grado 2 suele demandar varias semanas de recuperación, mientras que entre ese encuentro y la revancha habrán pasado apenas once días. Ese margen breve mantiene abierta la evaluación: retomar la actividad no equivale a que la lesión haya cicatrizado ni a que el volante esté listo para un partido de máxima exigencia.
El cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena analiza llevar a Paredes al banco y darle entre veinte minutos y media hora, según las necesidades del partido. También hay confianza en que pueda jugar el segundo tiempo, aunque ese escenario todavía es una posibilidad. Leandro Paredes y el cuerpo técnico estarían dispuestos a asumir el riesgo de adelantar su regreso, sujeto a cómo responda en los próximos entrenamientos.
La evaluación y el plan para la revancha
La derrota 1-0 de la ida dejó a Boca obligado a revertir la serie para llegar a la final de la Copa Sudamericana. El resultado aumentó la necesidad de recuperar al capitán, pero la urgencia no elimina las precauciones que impone el desgarro. Para el cuerpo técnico, Paredes es el principal conductor futbolístico del equipo y su calidad no tiene reemplazo en el plantel actual. El objetivo es volver a ganar un título continental, algo que Boca no consigue desde hace 19 años, aunque también sigue en carrera en el Torneo Clausura y la Copa Argentina.
Antes de la revancha, Boca recibirá a Talleres el viernes. Arruabarrena proyecta una rotación importante para cuidar a los titulares de cara al compromiso en Brasil. El calendario ubica ese partido apenas unos días antes del desquite. Sebastián Villa también terminó el martes por la noche con un esguince en el tobillo izquierdo, otro contratiempo físico para el plantel.
La lesión de Tomás Belmonte y las dudas que dejó el rendimiento de Williams Alarcón en el partido de ida redujeron las alternativas para armar el mediocampo. Si Paredes no llega, Milton Delgado y Santiago Ascacíbar aparecen entre las opciones para cubrir su puesto. A la evaluación también se suma el riesgo de que un regreso anticipado agrave el desgarro y prolongue la ausencia del capitán.
Arruabarrena contempla incluso un planteo más ofensivo en Brasil, con dos mediocampistas y cuatro delanteros, para buscar la remontada desde el inicio. La participación de Paredes se resolverá cerca del partido, después de que el cuerpo técnico revise su evolución en los próximos entrenamientos. Si la respuesta física acompaña, el capitán podría viajar y quedar a disposición para la revancha.
