(ARGENTINA) El futuro de Exequiel Zeballos se transformó en uno de los focos más tensos dentro de Club Atlético Boca Juniors. El extremo le comunicó a Rodolfo Arruabarrena su intención de abandonar el club en este mercado de pases y la reacción fue inmediata: quedó fuera de los ensayos futbolísticos en Ezeiza.
La decisión del cuerpo técnico no fue aislada, sino una respuesta directa al pedido del jugador. En el club consideran que su postura modifica la planificación deportiva y que, ante la falta de señales de continuidad, su participación en el equipo dejó de ser prioritaria.
Boca lo borró y el caso Zeballos encendió la interna en el club
La determinación de Arruabarrena de apartarlo de las prácticas generó ruido puertas adentro. En el entorno del plantel entienden que se trata de una señal fuerte hacia el futbolista, que ya había manifestado su intención de cambiar de aire en este mercado.
En paralelo, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme mantiene una propuesta de renovación que lleva meses sin respuesta. La falta de definición del jugador empieza a ser interpretada como un gesto de distancia que complica cualquier intento de continuidad.
Mientras tanto, el mercado externo no terminó de activarse. Aunque en las últimas semanas surgieron versiones sobre el interés de clubes como Napoli y Fiorentina, no llegó ninguna oferta formal a las oficinas de Boca, lo que frena cualquier resolución inmediata.
El escenario contractual agrava aún más la situación. Zeballos ya ingresó en una etapa clave de su vínculo y la posibilidad de que negocie como libre en el futuro cercano genera preocupación en la dirigencia, que busca evitar perderlo sin compensación.
En este contexto, el club analiza distintos caminos, aunque la tensión interna crece a medida que pasan los días sin avances concretos. El caso Zeballos se convirtió en un problema deportivo y dirigencial al mismo tiempo.

