(ARGENTINA) La situación de Exequiel Zeballos se convirtió en uno de los principales temas de la pretemporada de Boca. Mientras el equipo trabaja bajo las órdenes de Rodolfo Arruabarrena con la mira puesta en el segundo semestre, el futuro del extremo continúa sin resolverse y las próximas semanas serán determinantes para definir si seguirá vistiendo la camiseta azul y oro o cambiará de rumbo.
El atacante atraviesa los últimos seis meses de su contrato, una condición que le permitirá negociar libremente con cualquier club cuando se habilite ese plazo. Por ese motivo, la dirigencia aceleró las conversaciones y pretende resolver cuanto antes una negociación que se encuentra estancada desde hace varios meses.
Las opciones que analiza el Changuito para definir su carrera
Hoy, el panorama ofrece tres escenarios posibles. El primero es alcanzar un acuerdo con Boca para extender el vínculo y continuar dentro del proyecto deportivo encabezado por Arruabarrena. El segundo consiste en aceptar una transferencia durante este mercado de pases, una alternativa que le permitiría al club obtener un ingreso económico y al futbolista iniciar una nueva etapa en su carrera.
La tercera posibilidad es la más compleja para ambas partes. Si no renueva ni aparece una oferta que satisfaga a Boca, el conflicto podría prolongarse hasta el final del contrato. En ese contexto, el extremo correría el riesgo de perder protagonismo dentro del plantel, ya que la dirigencia no quiere repetir situaciones en las que un futbolista abandona la institución sin dejar una compensación económica.
Mientras tanto, el cuerpo técnico avanza con la preparación del equipo y comienza a definir el plantel que afrontará el compromiso frente a O’Higgins. La incertidumbre sobre Zeballos también influye en la planificación deportiva, ya que Arruabarrena necesita conocer cuánto antes si podrá contar con el delantero para el segundo semestre o si deberá buscar otras alternativas en ataque.
El Changuito, que alguna vez fue considerado una de las mayores promesas surgidas de las inferiores, intenta recuperar protagonismo después de varias temporadas marcadas por lesiones e irregularidad. Su calidad nunca estuvo en discusión, pero la falta de continuidad le impidió consolidarse como una pieza indispensable en Boca.
Con el mercado de pases en marcha y los plazos cada vez más ajustados, la definición parece inminente. Tanto el club como el jugador saben que mantener la incertidumbre no beneficia a ninguna de las partes. Por eso, las próximas reuniones serán claves para determinar si Zeballos renueva, es transferido o pone punto final a su ciclo en Boca.

