(ARGENTINA) El futuro de Exequiel Zeballos volvió a quedar envuelto en incertidumbre. Cuando parecía que el Napoli avanzaba con fuerza para incorporar al delantero de Boca, un problema interno del club italiano frenó las negociaciones y puso en riesgo una operación que podía convertirse en una de las ventas más importantes del mercado de pases para el Xeneize.
La institución italiana analizaba presentar una oferta cercana a los 10 millones de euros para quedarse con el pase del “Changuito”. En Boca seguían de cerca las conversaciones, ya que el contrato del futbolista vence en diciembre de 2026 y todavía no existe un acuerdo para renovar su vínculo.
El problema del Napoli que cambia el panorama
La negociación perdió impulso debido a las restricciones que atraviesa el Napoli con su masa salarial. Según trascendió, el club debe reorganizar sus finanzas antes de incorporar nuevos futbolistas, una situación que obligó a revisar las prioridades del mercado y dejó en suspenso la llegada del atacante argentino.
Ese escenario modificó por completo el panorama que manejaban en Boca. La posible transferencia representaba un ingreso importante para las arcas del club y también aparecía como una solución ante la incertidumbre que genera la situación contractual del delantero.
Zeballos continúa siendo uno de los jugadores con mayor proyección surgidos de las divisiones inferiores del Xeneize. A lo largo de su carrera alternó momentos de gran nivel con etapas condicionadas por lesiones y falta de continuidad, aunque su talento sigue despertando interés en el fútbol europeo.
Si finalmente el Napoli decide retirarse de la negociación, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme deberá definir los próximos pasos. Una renovación de contrato volverá a instalarse como prioridad para evitar que el futbolista ingrese en la recta final de su vínculo sin una definición, aunque tampoco se descarta que aparezcan nuevos clubes interesados antes del cierre del mercado.
Mientras tanto, Zeballos mantiene el foco en la actividad deportiva y continúa entrenándose con normalidad a la espera de novedades. En Boca saben que las próximas horas serán determinantes para conocer si el Napoli consigue resolver sus inconvenientes financieros y reactiva la operación o si, definitivamente, la transferencia queda descartada.