(ARGENTINA) «En Boca tienen una decisión tomada. Jugador joven con poder de reventa que no renueva contrato, no juega», reveló el periodista Tato Aguilera en TyC Sports. La determinación del club ya se aplicó en un caso concreto del mercado de pases: el delantero Exequiel Zeballos quedó separado del plantel por no firmar la renovación y terminó vendido al Monza de Italia, con Boca reteniendo un porcentaje para el futuro.
El acuerdo con el club italiano transfirió el 60% del pase por casi 5.000.000 de dólares y el club conservó el 40% para una eventual venta posterior. «Changuito Zeballos se va al Monza. A cuatro meses de quedar libre, le quedan a Boca 5 millones de dólares por el 60% de los derechos económicos. Le queda el 40% a Boca», precisó Aguilera este lunes. El contrato del delantero vencía el 31 de diciembre de este año, por lo que la operación se cerró a cuatro meses de que quedara libre.
La transferencia no fue el primer destino que apareció para el Chango. «No pudo ir al Napoli, porque el club italiano no pudo liberar un cupo para incorporar. Estaba también el Parma. Apareció Monza y el Chango Zeballos se inclinó por ese club para jugar en el fútbol italiano. Se va a Italia, a cuatro meses de quedar libre», detalló el periodista.
Según Aguilera, el Monza funcionaría como un paso intermedio hacia un club más grande. «Para mí recae en Monza para irse en seis meses a Napoli. Zeballos tenía todo arreglado con Napoli, cinco años de contrato. Pero no lo pudo incorporar por cupos», sostuvo. «Creo que llega a Monza para recaer en Napoli, la idea es que en enero pase a un club mejor. Si el Chango explota en Italia, a Boca le queda el 40% de una futura venta», cerró.
La decisión que describió Aguilera se apoya en el manejo que el club aplica desde la llegada de Juan Román Riquelme a la dirección del fútbol profesional: flexibilidad y cercanía con los jugadores, pero también rigurosidad con los contratos. El criterio queda explicitado en la propia frase del periodista: renovar o quedarse afuera del equipo, siempre que se trate de un futbolista joven con valor de reventa.
El juvenil que observa Liverpool
Esa política de contratos convive con un mercado europeo atento a los juveniles de la institución. Liverpool comenzó a observar a Tomás Aranda, una de las jóvenes apariciones del Xeneize, con vistas a 2027. Por el momento no existe una oferta formal ni una negociación iniciada, pero el seguimiento del club inglés encendió las alarmas en la dirigencia. El condicionante es claro: el mediocampista ofensivo sufrió una fractura en el peroné derecho durante una entrada en calor, fue intervenido quirúrgicamente y su regreso a la actividad está previsto recién para 2027.
Antes de la lesión, Aranda se había ganado un lugar en el plantel de Rodolfo Arruabarrena y su nombre ya había aparecido en el radar de distintos equipos europeos. En los últimos días también surgieron versiones sobre el interés de Arsenal, Brighton y Benfica por otros futbolistas del plantel. El próximo paso para Boca será esperar la evolución física del juvenil: cuando vuelva a competir en 2027, la dirigencia deberá evaluar tanto el aspecto deportivo como el económico frente a los intereses que puedan surgir.
