(ARGENTINA) Vasco da Gama no podrá recibir a Boca en el São Januário por la vuelta de la semifinal de la Copa Sudamericana. La Conmebol exige para esa fase una capacidad mínima de 30 mil espectadores y el estadio del conjunto carioca tiene 20.419, así que quedó descartado como sede del duelo.
Los candidatos a albergar el partido son el Maracaná y el Nilton Santos, la cancha de Botafogo. Ambos están en Río de Janeiro, por lo que el equipo brasileño mantendría la localía en la misma ciudad, aunque lejos de su casa histórica.
Vasco da Gama fue el primer semifinalista del torneo: venció 2-0 a Independiente Santa Fe en el São Januário, después del 0-0 de la ida. Como Boca llegó a esta instancia cayendo desde la Copa Libertadores, el conjunto brasileño definirá la llave como local. La ida se jugará en la semana del 14 de octubre en La Bombonera y la revancha, una semana después, en Brasil. Si el Xeneize avanza, la final será el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en Barranquilla, Colombia.
El paso de Boca a semifinales
Boca dejó en el camino a San Pablo con el 1-0 de la ida en La Bombonera, con gol de Miguel Merentiel, y el 1-1 de la vuelta en el Morumbí. Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol en Boca, un zurdazo que abrió el camino de la clasificación. A los 67, el VAR ratificó la decisión del juez de línea y anuló el empate transitorio de San Pablo tras una larga revisión, y a los 89 Domingos Duarte puso el 1-1 de cabeza, a quemarropa, después de un centro de Artur.
San Pablo llegó a la revancha con una baja sensible: Jonathan Calleri, capitán y referente ofensivo del equipo de Dorival Júnior, se perdió el partido por acumulación de amonestaciones. El historial acompañó: Boca ganó 3 de las 4 series eliminatorias previas ante los paulistas (Copa de Oro 1993, Supercopa 1994 y Recopa Sudamericana 2006) y solo cayó en la Sudamericana 2007.
Rodolfo Arruabarrena dijo tras la clasificación: “Vamos a festejar, están festejando en el vestuario, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo. La liga es algo que tenemos que seguir mejorando y estar más cerca de los primeros puestos”. El Morumbí, además, le trae recuerdos a Arruabarrena: ahí conquistó la Copa Libertadores 2000 como jugador de Boca, con dos goles suyos en el 2-2 con Palmeiras, en una serie que se definió por penales.
Ese mismo estadio deja una marca en Leandro Lozano. “Perdí un compañero en esta cancha”, contó el futbolista, en referencia a Juan Izquierdo, su compañero en Nacional que murió hace dos años en ese estadio. El paso a semifinales mantiene intacta una racha de 12 partidos sin derrotas y deja a Boca en carrera en todos los torneos que disputa, sin títulos desde hace cuatro años y sin festejos internacionales desde 2008. En la Sudamericana, el club nunca quedó eliminado en cuartos de final: en 2004, ante Cerro Porteño, y en 2005, ante Internacional, avanzó y terminó campeón.
