(ARGENTINA) Boca Juniors sufrió un contratiempo en su planificación de pretemporada tras la cancelación del amistoso que tenía prácticamente acordado frente a Nacional de Uruguay. El encuentro estaba previsto para el 8 de julio en el Estadio Padre Ernesto Martearena, en Salta, pero finalmente no se llevará a cabo luego de que el club uruguayo desistiera de la propuesta.
La organización del partido ya se encontraba avanzada y era considerada una prueba importante para el equipo de Rodolfo Arruabarrena, que buscaba sumar rodaje futbolístico antes del inicio oficial de la competencia. Sin embargo, la decisión del conjunto charrúa dejó al Xeneize sin su primer examen de preparación.
Una decisión dirigencial que frenó el acuerdo
El amistoso había sido impulsado como un duelo de alto nivel internacional, con dos equipos que protagonizaron enfrentamientos históricos en el plano continental. No obstante, el presidente de Nacional, Ricardo Vairo, decidió no avanzar con el compromiso y dio por caída la posibilidad del encuentro.
Si bien no se comunicaron de manera oficial los motivos de la cancelación, la determinación sorprendió a la dirigencia de Boca, que evaluaba el partido como una oportunidad clave para poner a punto al plantel tras las semanas de trabajo físico en el predio de Ezeiza.
Desde el entorno organizador del evento se manejaba la expectativa de un estadio colmado y un fuerte impacto deportivo en el norte argentino, pero la decisión uruguaya obligó a reconfigurar la agenda de la pretemporada.
Arruabarrena pierde rodaje clave antes del debut oficial
La cancelación del amistoso genera un problema inmediato para el cuerpo técnico, que necesitaba sumar minutos de fútbol formal para ajustar el funcionamiento colectivo y observar el rendimiento de los jugadores en un contexto competitivo. Arruabarrena busca consolidar su idea táctica y evaluar posibles incorporaciones en situaciones reales de juego.
El calendario tampoco ofrece demasiado margen. El debut oficial de Boca en el segundo semestre será el 16 de julio frente a Sarmiento de Junín por los 16avos de final de la Copa Argentina, un duelo eliminatorio que no permite errores y define el rumbo del semestre.
Ante este escenario, la dirigencia trabaja contrarreloj para conseguir un rival sustituto que permita disputar al menos un amistoso antes del estreno oficial. La prioridad es no llegar sin ritmo futbolístico a un partido de alta exigencia.
En paralelo, se analiza la posibilidad de reprogramar algún encuentro en la región norte del país, donde el equipo podría concentrar su preparación en los próximos días. La urgencia es clara: Boca necesita rodaje inmediato para llegar con mayor solidez al primer compromiso oficial del ciclo.

