(ARGENTINA) Boca inició un semestre cargado de presión, después del fracaso con el que acabó la primera mitad del año. En ese sentido, este miércoles se lo verá por primera vez en acción, a solo una semana del debut oficial. El partido con Athletico Paranaense encontrará al xeneize con un mercado de pases demorado. Y por eso, Tati Civiello se animó a preguntarse cómo tomarán los hinchas un resultado negativo del encuentro.
Se sabe que Boca afrontará el duelo con dos bajas confirmadas y un clima de máxima exigencia.Por eso, el periodista dejó un panorama inquietante sobre lo que podría desatarse si el equipo no logra un buen resultado en Salta: “Es un semestre muy bravo para Boca porque cualquier cosa positiva seguramente va a decir ‘bueno, fue algo positivo’, pero cualquier cosa negativa se va a cuadruplicar o quintuplicar”.
Para el encuentro en el Estadio Padre Ernesto Martearena, el Vasco ya descartó a dos futbolistas. Tomás Aranda no viajará con la delegación para priorizar su descanso tras su paso por la Selección Argentina y los dos amistosos no oficiales que jugó ante Defensa y Justicia en Casa Amarilla. Adam Bareiro, en tanto, sigue sin entrenarse a la par del grupo por un doble desgarro en el aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo, y tampoco será exigido.
El mercado de pases se mueve con lentitud mientras Juan Román Riquelme intenta rearmar un plantel golpeado. Las posibles salidas y los refuerzos que todavía no se concretan suman incertidumbre a un semestre que tendrá su primera exigencia oficial el jueves 16 de julio a las 21.45, cuando Boca debute en la Copa Argentina frente a Sarmiento de Junín en el Estadio Marcelo Bielsa de Rosario.
El peso de la eliminación copera de Boca
“El Mundial permitió o ayudó a que se esconda un poquito esa circunstancia”, señalaron en el análisis partidario. Y recordaron con crudeza: “No se olviden: Boca nunca se quedó afuera en primera ronda de Copa Libertadores”. En ese contexto, el amistoso del miércoles asoma como un termómetro inevitable.
“Si Boca no tiene un buen amistoso, si Boca no le gana a Paranaense, todas las cosas que se van a hablar el jueves…”, advirtieron, para luego ironizar sobre los reclamos que sobrevendrían: “‘Hay que traer cuatro mil refuerzos’, ‘seguimos todo igual’”. La presión, lejos de disiparse, apenas espera una chispa para volver a encenderse.

