(ARGENTINA) Después de mucho tiempo de debate y duda interna, parecía que con la confirmación de la llegada de Sebastián Villa se calmarían las aguas en Boca. El recuerdo de su salida estaba presente, además de su situación judicial, mientras que otros ponían el foco en lo futbolístico. En ese contexto, algunas voces periodísticas del xeneize se expresaron a fondo y se preguntaron por la idolatría del colombiano.
“Yo quiero ser campeón. Si vos sos campeón, yo a Villa no lo traigo. Si Boca hubiese sido campeón del torneo, yo no lo traigo a Villa”. La frase, lanzada sin anestesia por el periodista Julio Pavoni en su canal Cadena Xeneize, retrata el terremoto que generó el regreso del colombiano, que este lunes firmó un contrato por cuatro años y le costó al club 7 millones de dólares limpios.
“Pero como Boca no es campeón hace tres años y piquito, traémelo a Villa y traeme a todo lo que puedan. Todos los rufianes, los crápulas… yo quiero ser campeón”, completó Pavoni, que con su postura le puso palabras a la división que atraviesa a los hinchas. Sebastián Villa llega después de una salida traumática en 2023, cuando fue condenado a dos años y un mes de prisión en suspenso por violencia de género contra su ex novia Daniela Cortés.
El propio presidente Juan Román Riquelme había sido terminante entonces: “Él le faltó el respeto a sus compañeros y el club no lo hizo. Lo saben todos. Nosotros somos un club serio y vamos a cumplir con lo que corresponde”. Apenas un año después, Sebastián Villa rompió el silencio desde Bulgaria: “Salir de Boca fue muy duro, muy triste. Pero soy un tipo que si hoy me caigo, mañana me levanto”.
En el medio, el delantero cerró un segundo proceso penal por abuso sexual sobre Tamara Doldán —por el que podría haber enfrentado 15 años de prisión— a través de la figura de “reparación integral del daño” y quedó libre de culpa y cargo. Su nivel futbolístico nunca se apagó: en Independiente Rivadavia marcó 13 goles y repartió 24 asistencias en 80 partidos.
La operación para repatriar a Sebastián Villa expone la urgencia de un Boca que ya quedó eliminado de la Copa Libertadores en fase de grupos por primera vez en 32 años y que también se despidió temprano del Torneo Apertura. Con Edinson Cavani casi sin minutos en el año, Miguel Merentiel lesionado y un plantel que depende de los pibes, Riquelme decidió pagar uno de los contratos más altos del vestuario y una cifra que, con impuestos, supera los 10 millones de dólares.
¿Villa puede ser ídolo de Boca?
Pavoni lo blanqueó sin vueltas: “Yo celebro la contratación de Villa porque Boca necesita ser campeón y para mí el fin justifica los medios”. Al mismo tiempo, le bajó el pulgar a cualquier posibilidad de idolatría: “Nunca va a ser ídolo mío Villa. Yo no le voy a comprar a mi hijo la camiseta de Villa. Yo no me voy a comprar la camiseta de Villa. Quiero que venga y que me saque campeón”.
A los 30 años y recién estrenado como papá de Milagros junto a su esposa Carolina Ospina, Sebastián Villa se subió este lunes al centro médico porteño para la revisión y selló su vínculo. Se espera que esté disponible para el repechaje con O´Higgins.


