San Pablo hizo público su malestar por una de las jugadas más discutidas del partido ante Boca por la Copa Sudamericana 2026. El conjunto brasileño había conseguido marcar el empate parcial durante el segundo tiempo, pero la intervención del VAR determinó que la acción debía ser anulada por una posición adelantada milimétrica. La decisión generó fuertes cuestionamientos dentro del equipo paulista una vez finalizado el encuentro.
La jugada se produjo a mitad del complemento, cuando San Pablo buscaba reaccionar en el partido y encontró el gol que le permitía igualar el marcador. Sin embargo, el árbitro fue advertido por el VAR y revisó la acción. Después del análisis de las imágenes, se estableció que existía offside y el tanto no fue convalidado, una determinación que provocó enojo entre los integrantes del conjunto brasileño.
Uno de los principales cuestionamientos llegó de parte de Rafinha, ejecutivo del fútbol de San Pablo y referente del club. El exjugador manifestó públicamente su desacuerdo con la interpretación realizada por el equipo arbitral y consideró que la posición adelantada señalada no existía en la acción que terminó en gol.
San Pablo apuntó contra el criterio utilizado por el VAR
“En mi opinión se equivocó con el gol de Ryan. No hubo fuera de juego en esa jugada, pero ya estamos acostumbrados”, sostuvo Rafinha después del encuentro. El dirigente brasileño también hizo referencia al lugar del cuerpo utilizado para establecer la posición del futbolista y cuestionó el trazado de la línea que terminó determinando la anulación.
“Según la regla, por debajo del hombro no cuenta. La línea se trazó en el codo. Eso nos perjudicó en el partido”, afirmó. Además, consideró que la decisión arbitral tuvo incidencia en el desarrollo del encuentro porque, de haberse convalidado el gol, San Pablo habría contado con más tiempo para intentar quedarse con el triunfo.
El reclamo no quedó únicamente en las declaraciones de Rafinha. Dorival Júnior, entrenador de San Pablo, también fue consultado durante la conferencia de prensa sobre la acción y expresó sus dudas respecto de la posición adelantada sancionada por el VAR.
“Tengo todas las dudas del mundo en relación al offside. Para mí, no existió”, respondió el técnico brasileño, quien coincidió así con la postura expresada previamente por el dirigente.
Más allá de la polémica, Dorival Júnior también realizó una autocrítica sobre el rendimiento de su equipo durante la primera parte del encuentro. El entrenador reconoció que San Pablo tuvo dificultades para entrar en partido y describió lo ocurrido durante esos primeros 45 minutos: “Parecía que estábamos totalmente fuera del partido, del contexto”. La discusión por el gol anulado, sin embargo, quedó instalada como uno de los principales focos después del partido.

