Después de conseguir la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana tras la serie ante San Pablo, Rodolfo Arruabarrena tomó una decisión particular con el plantel de Boca. El entrenador dispuso que los futbolistas realizaran el entrenamiento en el mismo lugar donde se encontraban luego de regresar de Brasil, en lugar de trasladarse hasta la habitual sede de prácticas.
La medida estuvo directamente relacionada con el horario de regreso del equipo. Los jugadores llegaron alrededor de las 7 de la mañana y tenían previsto volver a trabajar durante la tarde. Para el entrenador, realizar un nuevo traslado antes de la práctica representaba un desgaste innecesario en una jornada posterior a un partido de alta exigencia.
“Es que si hablábamos ahora, llegamos a las 7 de la mañana, hay que entrenar a la tarde. La verdad que preferimos que entrenen acá”, explicó Arruabarrena cuando fue consultado por la decisión adoptada junto a su cuerpo técnico.
La pregunta de los periodistas estuvo vinculada con una preocupación que el propio entrenador había manifestado anteriormente: el poco tiempo de recuperación que tiene Boca entre algunos de sus compromisos. Ante ese planteo, el técnico explicó que la prioridad era reducir los movimientos del plantel y facilitar la recuperación de los futbolistas que habían acumulado más minutos.
Arruabarrena priorizó la recuperación
“La recuperación sobre todo de los que jugaron, más de 45 minutos”, señaló el entrenador al explicar el motivo de la medida. De esta manera, quienes tuvieron una mayor carga física durante el partido pudieron comenzar el proceso de recuperación sin tener que realizar un traslado adicional hacia otro lugar.
La planificación también permitió que, una vez terminado el trabajo, los futbolistas pudieran regresar directamente a sus hogares. “Y bueno, ya llegan allá, se van a su casa, están con su familia…”, agregó Arruabarrena, al detallar cómo continuaría la jornada para sus dirigidos.
La decisión se produjo después de una serie exigente ante San Pablo, en la que Boca consiguió avanzar a las semifinales de la Copa Sudamericana. Con la clasificación asegurada, el cuerpo técnico comenzó a administrar las cargas físicas de cara a los próximos compromisos.

