(ARGENTINA) Mientras Boca espera una señal de Paulo Dybala para avanzar con una posible contratación, desde Italia surgieron novedades que enfrían las expectativas del club de la Ribera. La llegada de Tony D’Amico como nuevo director deportivo de la Roma vino acompañada de una prioridad clara: asegurar la continuidad de la Joya en la capital italiana.
La misión de D’Amico
El nuevo director deportivo de la Roma, con pasado en Atalanta, desembarcó en el club con un objetivo inmediato: retener a Dybala. Para ello, la dirigencia ya puso sobre la mesa una propuesta para extender el vínculo del delantero argentino hasta junio de 2027, con la posibilidad de sumar una temporada adicional.
La decisión refleja la importancia que el cordobés mantiene dentro del proyecto deportivo del conjunto italiano, que no quiere perder a una de sus principales figuras.
Un golpe para las aspiraciones de Boca
La ofensiva de la Roma representa una mala noticia para Boca, que seguía atentamente la situación contractual del campeón del mundo. El hecho de que su contrato actual se encuentre próximo a finalizar mantenía viva la ilusión de una negociación para repatriarlo.
Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar drásticamente. La intención del club italiano es cerrar cuanto antes un acuerdo que despeje cualquier incertidumbre sobre el futuro del futbolista.
Las negociaciones que pueden definir todo
Según trascendió en medios italianos, el representante de Dybala podría arribar en los próximos días para mantener reuniones presenciales con los directivos de la Roma y avanzar en los detalles del nuevo contrato.
Si las conversaciones llegan a buen puerto, la continuidad del delantero en Europa quedaría prácticamente asegurada por, al menos, una temporada más.
Boca, atento pero con poco margen
En el Consejo de Fútbol mantienen el deseo de sumar a Dybala, aunque reconocen que el panorama se volvió mucho más complejo. A la capacidad económica de los clubes europeos se suma ahora la decisión firme de la Roma de blindar a su estrella.
Por eso, la única variable que todavía alimenta la ilusión xeneize es una decisión personal del jugador. Mientras no exista una definición concreta de su parte, Boca seguirá esperando. Pero la renovación impulsada por la Roma aparece hoy como el principal obstáculo para un sueño que cada vez luce más lejano.

