(ARGENTINA) Boca continúa activo en el mercado de pases y, pese a que Juan Román Riquelme aseguró públicamente que está conforme con el plantel, la dirigencia mantiene como prioridad la llegada de un centrodelantero. El cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena considera que el equipo necesita mayor peso ofensivo y, para lograr una nueva incorporación, primero deberá resolver algunas salidas que le permitan obtener cupos reglamentarios.
La estrategia del Consejo de Fútbol apunta a concretar los préstamos de Lucas Zampieri e Iker Zufiaurre a clubes del fútbol uruguayo. Según informó el periodista Martín Arévalo, Zampieri tiene posibilidades de continuar su carrera en Montevideo City Torque, mientras que Zufiaurre está muy cerca de convertirse en refuerzo de Albion. Ambas operaciones serían a préstamo y permitirían que Boca recupere dos cupos para seguir incorporando futbolistas hasta el cierre del libro de pases, previsto para el 2 de septiembre.
El misterio por el nuevo delantero que busca el Xeneize
En el caso de Zufiaurre, el periodista Germán García Grova detalló que la negociación con Albion está avanzada y contempla una cesión con cláusula de repesca, pero sin opción de compra. De concretarse, Boca dispondrá de una plaza adicional para reforzar el plantel. Sin embargo, para incorporar un futbolista extranjero todavía será necesario liberar otro cupo, situación que podría resolverse si finalmente se concreta la salida de Marcelo Saracchi.
Mientras tanto, el nombre del delantero que pretende Boca continúa siendo una incógnita. Tato Aguilera adelantó que el apuntado es un atacante extranjero y que nunca jugó en el fútbol argentino. Aunque evitó revelar la identidad del futbolista, aseguró que la dirigencia ya dejó de considerar algunas alternativas que habían sonado con fuerza durante las últimas semanas.
Entre ellas aparece David Romero, cuya negociación quedó prácticamente paralizada. Según explicó Aguilera, Tigre solicitó ocho millones de dólares más las cesiones de Jabes Saralegui y Kevin Zenón, una propuesta que Boca rechazó de inmediato. Arruabarrena considera a Zenón una pieza importante dentro del plantel y no está dispuesto a desprenderse del mediocampista para concretar esa operación.
La misma situación se repite con otros delanteros que estuvieron en carpeta. Nicolás Passerini y Lucas Gondou también perdieron terreno debido a las elevadas cifras exigidas por sus respectivos clubes. En Boca consideran que las condiciones económicas están fuera de mercado y prefieren esperar antes que realizar una inversión que no encaje en la planificación deportiva.
Con este panorama, la prioridad de Riquelme pasa por concretar las salidas previstas y abrir espacio para una nueva incorporación. Si logra liberar los cupos necesarios, Boca volverá a acelerar por el delantero que considera ideal para potenciar el ataque y afrontar con mayores variantes la recta final de la temporada.

