(ARGENTINA) Sebastián Villa está listo para comenzar su segundo ciclo en Boca y la expectativa va mucho más allá de su regreso. El delantero colombiano vuelve al club después de tres años y con una versión distinta de la que se marchó. En Brandsen 805 creen que la madurez futbolística que adquirió en Independiente Rivadavia puede convertirlo en una pieza clave para el equipo de Rodolfo Arruabarrena.
El Villa que Boca espera encontrar
Durante su primera etapa en el Xeneize, Villa fue uno de los futbolistas más determinantes del plantel. Desde su llegada en 2018 disputó 172 partidos, marcó 29 goles y conquistó varios títulos. Con distintos entrenadores pasó de ser un extremo explosivo, desequilibrante por velocidad, a convertirse en la principal referencia ofensiva de un equipo que muchas veces dependía exclusivamente de sus gambetas para generar peligro.
Sin embargo, esa responsabilidad también expuso algunas limitaciones. En varios pasajes de su ciclo, el colombiano fue criticado por tomar malas decisiones en los últimos metros y por su falta de eficacia frente al arco. Su velocidad y capacidad para romper defensas nunca estuvieron en discusión, pero le costó transformar ese desequilibrio en una producción constante de goles y asistencias.
Su paso por Independiente Rivadavia mostró una evolución importante. En Mendoza asumió el liderazgo futbolístico del equipo, se convirtió en el principal generador de juego y dejó de ser únicamente un jugador de uno contra uno. Además de mantener su capacidad para desbordar, comenzó a participar mucho más en la construcción de las jugadas y a potenciar el rendimiento de sus compañeros.
Ese crecimiento es uno de los motivos por los que Boca decidió apostar nuevamente por él. Tanto Juan Román Riquelme como Arruabarrena consideran que el Villa que regresa tiene mayor experiencia y una mejor lectura del juego, cualidades que podrían potenciar el funcionamiento ofensivo del equipo en esta segunda etapa.
El colombiano también sabe que deberá volver a conquistar a los hinchas. Su reestreno con la camiseta azul y oro estará acompañado por una fuerte expectativa y cada actuación será observada con atención. El respaldo de la dirigencia está, pero la verdadera aprobación llegará únicamente si logra responder dentro del campo de juego.
Ahora comienza una nueva historia. Villa ya demostró que puede marcar diferencias en Boca, pero el desafío será confirmar que la versión que brilló en Mendoza también puede hacerlo en un club donde la exigencia es mucho mayor. Si consigue trasladar esa evolución al Xeneize, su segundo ciclo podría ser incluso más importante que el primero.

