(ARGENTINA) Leonel Flores volvió a estar en el centro de la escena en Boca, aunque esta vez no fue por su rendimiento dentro de la cancha. El juvenil de 19 años sorprendió a los hinchas al mostrar un enorme tatuaje en el pecho, protagonizado por tres ángeles. La imagen rápidamente se viralizó entre los fanáticos del Xeneize, aunque también generó cierta preocupación por el momento elegido para realizarlo.
El delantero atraviesa sus primeros partidos en Primera División y forma parte de un calendario exigente para el equipo de Rodolfo Arruabarrena. En ese contexto, el cuerpo técnico decidió hablar con el futbolista y darle un consejo sobre el tatuaje. Según informó el periodista Leandro Aguilera en el programa Boca Late, el entrenador y sus colaboradores le remarcaron que no era el momento adecuado para terminar el diseño.
La advertencia tuvo que ver principalmente con los cuidados que requiere un tatuaje reciente. Existe riesgo de infección durante el proceso de cicatrización y la zona del pecho puede sufrir roces durante los entrenamientos y los partidos. Por ese motivo, el cuerpo técnico consideró que la decisión no había sido la más conveniente para un jugador que recién comienza a consolidarse en el plantel profesional.
El referente que tiene Flores en Boca
Más allá de la situación extrafutbolística, Flores se convirtió rápidamente en una de las apariciones más destacadas del Xeneize. Después de su gran actuación ante Recoleta, donde marcó un golazo y fue una de las figuras del equipo, el juvenil contó quién es uno de sus principales referentes dentro del plantel.
“Cuando era chico miraba al Chango (Zeballos), me gustaba mucho, es una cosa de locos”, explicó Flores en zona mixta. El atacante también reconoció su admiración por Neymar, una de las figuras que más lo inspira por su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno.
El juvenil también contó que tanto Arruabarrena como sus compañeros le piden que mantenga una de sus principales virtudes: el atrevimiento para encarar a los defensores. “Me ayudan mucho, me piden que encare, que no pierda eso, que haga lo que venga haciendo”, explicó.
El pedido del cuerpo técnico parece haber dado resultado. Flores aprovechó las oportunidades que recibió y se transformó en una alternativa cada vez más importante para Boca en ataque. Su velocidad, gambeta y personalidad le permitieron ganarse rápidamente la consideración del entrenador pese a su corta experiencia en Primera.
