(ARGENTINA) “Todos los chicos que hemos subido la verdad que son bastante sensatos. Hay muchas veces que hay que cagarlos a pedos un poquito con algún tatuaje o algo de eso… pasa que ahora con las redes sociales rompen las bolas todos”, dijo Rodolfo Arruabarrena al referirse a los juveniles de Boca con un guiño implícito a Leonel Flores.
En ese marco, el exentrenador destacó el presente de Facundo Herrera, defensor que respondió cuando recibió una oportunidad y que mantiene una evolución sostenida. Las declaraciones disponibles no identifican a otro juvenil como destinatario específico del comentario sobre los tatuajes y las redes sociales. “Conozco a la familia y sé de qué está hecho”, afirmó Arruabarrena sobre Herrera.
“Después es él el que tiene que aprovechar las oportunidades, y las está aprovechando”, sostuvo Arruabarrena. El análisis quedó concentrado en la respuesta del juvenil cuando le tocó jugar: para el exentrenador, Herrera no se quedó en el potencial y convirtió cada posibilidad en una actuación dentro de la cancha.
“Llegó la oportunidad, lo pusimos, aprovechó, sigue mejorando, sigue mostrando esa entereza que tiene que tener un central de Boca, gana muchos duelos”, señaló Arruabarrena. La evaluación incluyó su rendimiento en los cruces y su capacidad para sostenerse en un puesto que exige firmeza, además de remarcar que todavía atraviesa una etapa de crecimiento.
“Sabe que no se tiene que quedar ahí, tiene que seguir aprendiendo, tiene que escuchar a los más grandes”, sostuvo Arruabarrena. El exentrenador planteó que Herrera debe continuar incorporando herramientas y tomar como referencia a los futbolistas con más experiencia, aun después de haber respondido bien en sus primeras oportunidades.
Cómo se evalúa a los juveniles
“Los vamos viendo en los entrenamientos, vamos hablando con los entrenadores, en este caso con Mariano (Herrón)”, explicó Arruabarrena. El seguimiento, según detalló, se construye a partir de la observación diaria en las prácticas y del intercambio con los técnicos que trabajan con los juveniles. Mariano Herrón aparece como el interlocutor mencionado de manera puntual.
“Nosotros lo que hacemos es tratar de no quemar a los chicos”, dijo Arruabarrena al explicar el criterio para acompañar a los futbolistas que suben. La idea es respetar sus tiempos y evitar que una actuación positiva acelere de manera innecesaria el proceso. También advirtió sobre el efecto de los elogios: “Sabe que ustedes (los periodistas) muchas veces no ayudan con los elogios. Es un pibe que escucha y eso es lo importante”. La información disponible identifica a Facundo Herrera como el juvenil señalado de forma puntual, mientras que el comentario sobre los tatuajes y las redes sociales fue expresado en términos generales.
