(ARGENTINA) Leandro Paredes no quiere perder tiempo. Tras su participación con la Selección Argentina en el Mundial 2026, el mediocampista ya le transmitió a Boca su intención de reincorporarse de inmediato para ponerse a disposición de Rodolfo Arruabarrena. El gran objetivo del volante es llegar en condiciones al partido del próximo 23 de julio frente a O’Higgins, por la Copa Sudamericana.
El campeón del mundo quiere jugar, pero Boca no quiere arriesgarlo
Luego de un torneo de máxima exigencia, en el que volvió a ser una pieza importante para Lionel Scaloni, Paredes regresará al país con una importante carga física y emocional. Por ese motivo, el cuerpo médico del Xeneize pretende evaluar su estado antes de autorizar su regreso a la competencia.
En Boca ya contemplaban este escenario si la Selección Argentina alcanzaba las instancias decisivas del Mundial. El poco margen entre el final del certamen y el compromiso internacional obliga al club a planificar cuidadosamente la recuperación del mediocampista para evitar lesiones o sobrecargas.
Sin embargo, la postura del futbolista es diferente. Paredes pretende reincorporarse apenas llegue a la Argentina y comenzar a entrenarse junto al plantel. Su intención es pelear un lugar entre los titulares para el encuentro de ida frente al conjunto chileno, convencido de que puede aportar desde el inicio.
La decisión final dependerá de las conversaciones que mantengan el jugador, Arruabarrena y el departamento médico. En las próximas prácticas será sometido a diferentes evaluaciones físicas para determinar si está en condiciones de jugar desde el arranque o si necesita una adaptación progresiva antes de volver a competir oficialmente.
Dentro del plantel, Paredes es considerado una de las principales referencias futbolísticas y anímicas. Su experiencia internacional, sumada a su liderazgo dentro del vestuario, hacen que su presencia sea clave para un Boca que busca avanzar en la Copa Sudamericana y pelear por todos los frentes durante el segundo semestre.
La serie frente a O’Higgins aparece como uno de los primeros grandes desafíos del nuevo ciclo y el cuerpo técnico sabe que contar con un jugador de la jerarquía de Paredes puede marcar diferencias. Mientras el volante acelera los tiempos para regresar, en Boca mantienen la cautela y priorizan que vuelva únicamente cuando esté al ciento por ciento desde lo físico.

