(ARGENTINA) “Leandro Paredes le está comiendo la cabeza a Gerónimo Rulli en la concentración de la Selección Argentina en pleno Mundial”, graficó el periodista Marcelo Nasarala en Radio Continental. La frase retrata el operativo seducción que encabeza el capitán de Boca para convencer al arquero de que se sume al club en el próximo mercado de pases.
El interés del Consejo de Fútbol que encabeza Juan Román Riquelme por un arquero de jerarquía no es nuevo, y Rulli aparece desde hace tiempo en la lista de prioridades. El propio Riquelme lo tiene apuntado para reforzar los tres palos, y Paredes ya se puso la camiseta de gestor para allanar el camino durante la cita mundialista.
Rulli, que hoy tiene contrato con Olympique de Marsella hasta el 30 de junio de 2027, es una de las alternativas habituales de Emiliano Martínez en el arco de la Selección Argentina. En el club francés acumula 73 partidos oficiales, recibió 99 goles y mantuvo la valla invicta en 14 ocasiones. La cotización que maneja Transfermarkt asciende a 8.000.000 de euros.
El principal escollo de Boca
El principal escollo para que el pase avance es, justamente, su vínculo vigente con el fútbol francés. Cualquier negociación formal debe pasar primero por el Olympique de Marsella, dueño de su ficha por dos temporadas más. Boca, por ahora, no inició contactos oficiales, pero la tarea de Paredes busca torcer la voluntad del arquero para que el propio jugador empuje la salida cuando se abra el libro de pases.
Mientras el plantel de la Selección se enfoca en el Mundial, Paredes reparte el tiempo entre los entrenamientos y el teléfono. La seducción ya está en marcha.

