(ARGENTINA) Juan Román Riquelme ya tiene definido que Boca irá por un quinto refuerzo en este mercado de pases, aunque todavía no está resuelto qué posición ocupará el próximo jugador que llegue al plantel. Después de las incorporaciones de Leandro Lozano, Álvaro Montero, Sebastián Villa y Enner Valencia, la dirigencia analiza alternativas y Francisco Álvarez aparece como uno de los nombres que más interesa para reforzar la defensa.
El marcador central de Argentinos Juniors, de 26 años, atraviesa un buen momento y es una pieza importante para el equipo de La Paternal. Su rendimiento despertó el interés del Xeneize, que conoce las condiciones que deberá afrontar para intentar sacarlo del club. Según informó Augusto César en ESPN, Argentinos pretende entre 6 y 7 millones de dólares por el pase del defensor.
La cifra representa una dificultad para Boca, que todavía no realizó una oferta formal por el futbolista. Sin embargo, el interés existe y está relacionado directamente con una de las prioridades que estableció Rodolfo Arruabarrena para esta ventana de transferencias. El entrenador considera necesario sumar otro marcador central y Álvarez es uno de los jugadores que encaja dentro de las características que busca para su plantel.
Boca define entre Chimy Ávila y Francisco Álvarez
El principal dilema para Riquelme pasa ahora por decidir en qué puesto concentrar el esfuerzo económico. Boca había avanzado en conversaciones por Ezequiel “Chimy” Ávila, delantero que quedó libre tras su salida del Betis, pero la operación no avanzó porque Arruabarrena todavía no había dado el visto bueno definitivo. El entrenador prioriza otras necesidades del equipo y puso el foco en reforzar la última línea.
La llegada de Álvarez tampoco sería sencilla. Para incorporar al defensor de Argentinos, Boca primero debería liberar un cupo en la zaga y, además, afrontar una inversión que podría alcanzar los 7 millones de dólares. La dirigencia deberá evaluar si está dispuesta a realizar ese desembolso por un jugador que el técnico considera importante para la nueva estructura del equipo.
Mientras tanto, el nombre de Chimy Ávila continúa sobre la mesa y podría volver a tomar fuerza si finalmente el cuerpo técnico determina que el ataque necesita una alternativa más. El delantero argentino también es seguido de cerca por otros clubes y su situación podría resolverse en las próximas semanas, aunque Boca todavía no presentó una propuesta formal para incorporarlo.
De esta manera, Riquelme tiene por delante una decisión clave para cerrar el mercado de pases. Si Arruabarrena consigue imponer su prioridad, Boca podría avanzar por Francisco Álvarez y realizar una inversión cercana a los 6 o 7 millones de dólares. Si la dirigencia decide reforzar el ataque, en cambio, Chimy Ávila volverá a quedar como la principal alternativa. Por ahora, el quinto refuerzo del Xeneize sigue siendo una incógnita.