(ARGENTINA) Leonel Flores pasó de ser una de las grandes promesas de la Reserva de Boca a convertirse en un nombre instalado entre los hinchas tras un elogio que no pasó desapercibido. “Hay un chico en la Reserva que se llama Leo Flores que también es muy bueno”, dijo Leandro Paredes tiempo atrás, una frase que despertó la curiosidad del mundo xeneize y puso al delantero en el centro de la escena. Desde entonces, cada una de sus actuaciones comenzó a ser seguida con mayor atención.
El atacante, de 19 años, llegó a Boca en 2014 cuando apenas tenía siete. Nacido en Beccar, realizó todo el recorrido por las divisiones inferiores hasta consolidarse como una de las figuras de Boca Predio. Su crecimiento fue constante y terminó con la firma de su primer contrato profesional, un paso que confirmó la confianza del club en uno de los futbolistas con mayor proyección de las inferiores.
Una historia de sacrificio y un presente que ilusiona
Más allá de sus condiciones futbolísticas, Flores logró conectar rápidamente con los simpatizantes por su historia personal. En una entrevista realizada años atrás por el canal oficial de Boca relató el esfuerzo que hacía junto a su familia para viajar todos los días y cumplir el sueño de entrenarse en el club. Ese testimonio, sumado a su humildad y compromiso, hizo que muchos comenzaran a seguir de cerca su evolución.
En la Reserva respondió con fútbol. Su velocidad, el desequilibrio en el uno contra uno y su capacidad goleadora lo transformaron en una de las principales cartas ofensivas del equipo. Uno de los partidos que terminó de instalar su nombre fue la goleada ante Aldosivi, donde convirtió cuatro tantos, una actuación que rápidamente comenzó a circular entre los hinchas en redes sociales.
Además de su facilidad para definir, Flores ofrece una característica muy valorada por los entrenadores: la polifuncionalidad. Puede desempeñarse como centrodelantero, extremo por cualquiera de las bandas o segunda punta, una versatilidad que le permite adaptarse a distintos esquemas tácticos y responder a diferentes necesidades dentro del ataque.
Ese rendimiento sostenido hizo que empezara a entrenarse y disputar amistosos con el plantel profesional. La llegada de Rodolfo Arruabarrena abrió una nueva expectativa para los juveniles de Boca Predio, ya que el entrenador dejó en claro desde su arribo que observaría de cerca a los futbolistas surgidos del club antes de salir al mercado. Flores aparece como uno de los nombres que más consenso genera dentro de la estructura futbolística.
Con el respaldo público de Leandro Paredes, el seguimiento permanente del cuerpo técnico y el entusiasmo de los hinchas, Leonel Flores afronta el desafío más importante de su carrera. Boca considera que posee condiciones para dar el salto, aunque también entiende que el proceso debe ser gradual. Ahora dependerá del delantero confirmar dentro de la cancha todo lo que viene mostrando en inferiores y demostrar que está preparado para cumplir el sueño de debutar oficialmente en la Bombonera.

