(ARGENTINA) Boca Juniors evalúa viajar a Brasil un día antes de la revancha de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama, aunque esa posibilidad todavía no está confirmada. El partido está previsto para el 20 de octubre y el estadio aún no fue definido.
La ida de la semifinal de la Copa Sudamericana está prevista para el 13 de octubre en La Bombonera. La vuelta se jugará en Río de Janeiro, pero la disputa por el estadio que recibirá el encuentro sigue abierta.
La Procuraduría General de Justicia del Ministerio Público de Río de Janeiro recomendó al consorcio administrador del Maracaná que lo ponga a disposición de Vasco da Gama para la revancha y le dio 48 horas para responder. El consorcio está integrado por Flamengo y Fluminense. La Procuraduría advirtió que negarse podía incumplir el contrato de concesión y dar lugar a medidas judiciales si se verificaba una infracción. También pidió un informe dentro de los 30 días siguientes sobre las solicitudes para usar el estadio y las razones de los rechazos.
El 5 de octubre, la Justicia de Río de Janeiro rechazó el primer pedido de Vasco da Gama para jugar la revancha en el Maracaná. La jueza Adriana Marques dos Santos Laia Franco consideró que no había elementos suficientes para ordenar de urgencia la cesión; tras el fallo, Vasco todavía podía apelar ante el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro. Augusto César señaló: «Mientras tanto, Vasco ya presentó un nuevo pedido a la justicia para jugar allí».
La disputa por el Maracaná y las alternativas
La concesionaria del Maracaná había advertido que otro partido podía afectar el césped y que la seguidilla de encuentros podía impedir su recuperación a tiempo. Esa misma semana, Flamengo debía recibir a Estudiantes por la Copa Libertadores. La Procuraduría consideró inválida esa objeción y señaló que en mayo ya se habían disputado partidos en días consecutivos en el estadio. «El Club de Regatas do Flamengo ve con preocupación el intento del Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro de interferir en la definición del lugar de realización de los partidos de fútbol. El Flamengo reconoce y respeta el rol constitucional del Ministerio Público, pero entiende que el respeto a las instituciones pasa también por el respeto a los límites y a las atribuciones de cada una de ellas. Si los órganos responsables atestiguan técnicamente las condiciones para la realización de un partido, cabe preguntar: ¿con base en qué competencia técnica el Ministerio Público pretende desconsiderar esos informes y sustituir la evaluación de quien efectivamente responde por esa atribución? No le corresponde al Ministerio Público elegir dónde los clubes deben disputar sus partidos. Si existen elementos técnicos que invaliden los informes presentados, que sean demostrados objetivamente. El Flamengo defenderá siempre la seguridad, el cumplimiento de las reglas y el respeto a las competencias institucionales», sostuvo el Club de Regatas do Flamengo en un comunicado.
São Januário, con capacidad para 21.880 personas, no cumple con la exigencia de la Conmebol para una semifinal de la Copa Sudamericana. El Nilton Santos, con más de 46.000 lugares, fue puesto a disposición por la Policía Militar de Río de Janeiro, aunque su elección no estaba confirmada. La dirigencia de Vasco no quería jugar allí por el césped sintético; ambos estadios están separados por unos 12 kilómetros. La posibilidad de trasladar el partido a Brasilia o Manaos venció el lunes 5 de octubre a las 00, porque una sede fuera de Río debía comunicarse a la Conmebol con 15 días de anticipación.
«A esta hora, todos los organismos de seguridad intervinientes quieren que Vasco y Boca jueguen en el Maracaná» y «Creen que es el estadio más apto para albergar un partido decisivo», afirmó Augusto César. Vasco tiene hasta el 10 de octubre para presentar una sede ante la Conmebol y evitar posibles sanciones económicas.
